Muchos consideran que traer una nueva vida a este mundo es lo mejor que puede pasar. Suele ser el sueño de muchas parejas, aunque no siempre es posible hacerlo realidad, por unos motivos u otros. Cuando pasado un tiempo, una mujer no consigue quedarse embarazada, es el momento de acudir a un especialista para que determine si hay algún problema y que se puede hacer en ese caso. De esta forma, el sueño de formar una familia completa podría hacerse realidad con la ayuda de reproducción asistida Sanitas.

¿Qué es la reproducción asistida?

Aunque todo el mundo ha oído hablar de este término, ¿sabemos realmente en qué consiste? De forma resumida, lo podemos definir como el conjunto de técnicas y procesos que sustituyen el proceso natural de la reproducción.

Nos podemos encontrar varias técnicas que se pueden utilizar para llevar a cabo la fecundación, pero estas se aplicarán dependiendo del origen y el tipo de infertilidad. De ahí la importancia de contactar con clínicas expertas en este campo para que nos aconsejen lo mejor para cada momento. En general, se puede intervenir en cualquier parte del proceso reproductivo, aunque los más destacados son los siguientes:

  • El desarrollo folicular en el ovario
  • El proceso de ovulación
  • Transporte de gametos
  • El proceso de fecundación
  • Selección de embriones de calidad

¿Cuándo acudir a la reproducción asistida?

Esta suele ser una pregunta que se hacen muchas parejas cuando tras un tiempo intentando buscar un embarazo, no lo consiguen. Como tiempo establecido para considerar que una pareja tiene problemas de fertilidad, debe pasar al menos un año llevando a cabo relaciones sexuales sin conseguir el embarazo. En el caso de que la mujer haya superado los 35 años, este tiempo se acorta a 6 meses. También se puede dar el caso de que tras un estudio previo, se encuentren claros síntomas de infertilidad. En estos casos, no tiene sentido esperar ese tiempo.

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Pasado este tiempo, la pareja debería acudir a un centro de reproducción para realizar un estudio y determinar las causas que impiden tener un hijo. Entre estas causas nos encontramos:

  • Infertilidad en el hombre, como puede ser una mala calidad seminal o una ausencia de espermatozoides.
  • Infertilidad en la mujer, como son las alteraciones del ciclo ovárico, calidad de óvulos o problemas que afectan al desarrollo normal del embrión.

Principales técnicas de la reproducción asistida

El campo de la reproducción asistida ha evolucionado mucho en los últimos años, aunque la inseminación artificial y la fecundación in vitro son las técnicas de reproducción asistida más comúnmente empleadas, cada una con sus ventajas y desventajas.

Inseminación artificial

Es el tratamiento de fertilidad más natural y sencillo. Consiste en introducir los espermatozoides dentro del útero de la mujer para que se pueda producir la fecundación en las trompas de Falopio. Aquí nos podemos encontrar dos opciones: utilizar semen de la pareja o bien semen de un donante.

Fecundación in vitro

Este otro método, consiste en unir un óvulo y un espermatozoide en el laboratorio para crear de esta forma un embrión. Este será transferido al útero de la mujer para que siga su desarrollo habitual. Es una técnica mucho más compleja que el caso anterior. En la actualidad nos encontramos dos tipos de fecundación in vitro:

  • Fecundación in vitro convencional. Aquí se pone en contacto el óvulo con los espermatozoides en una placa de cultivo para que la fecundación se lleve a cabo por sí sola.
  • Microinyección espermática. Se selecciona un espermatozoide y se introduce en el óvulo mediante una aguja de inyección.
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No dudéis en acudir a clínicas especializadas en la reproducción asistida en caso de que tengáis problemas para quedaros embarazadas. Allí os harán un estudio de vuestra situación y os ofrecerán la mejor solución para vuestro caso.