En 2025, el valor de la producción vendida en la Unión Europea (UE) en precios constantes experimentó un aumento del 2,9% en comparación con 2024, marcando el primer crecimiento desde 2022. Este incremento se produce tras dos años consecutivos de caídas: del 1,5% en 2023 respecto a 2022 y del 1,9% en 2024 en comparación con 2023.
Los precios constantes se ajustan por inflación utilizando los precios de un año base fijo, en este caso el de 2021, para reflejar las variaciones de valor a lo largo del tiempo. En contraste, los precios nominales se miden utilizando los precios actuales de los bienes en el año en que se producen.
La evolución de la producción industrial en la UE mostró un crecimiento gradual entre 2015 y 2018. Sin embargo, en 2019, el valor de la producción vendida experimentó una ligera disminución, seguida de un fuerte descenso en 2020 debido a los efectos de la pandemia global. Los años 2021 y 2022, en cambio, mostraron aumentos en la producción en todos los grupos de actividad industrial.
En términos nominales, el valor de producción vendida en la UE creció de 5.869.000 millones de euros en 2024 a 6.090.000 millones en 2025. Esta información fue publicada por Eurostat y proporciona un panorama general de los hallazgos más destacados de la producción industrial en la UE.
En cuanto a los subsectores, los productos alimenticios lideraron el crecimiento en 2025, con un incremento del 3,8% en su valor de producción en precios constantes respecto a 2024, y del 11,2% desde 2015. Le siguieron las máquinas y equipos, con un aumento del 3,3%, y los vehículos de motor, remolques y semirremolques, que apenas crecieron un 0,6%. Sin embargo, los productos químicos y químicos y los productos metálicos elaborados (excluyendo maquinaria y equipos) reportaron ligeras disminuciones del 1,4% en comparación con 2024, siendo estos dos sectores los únicos que registraron un descenso en la última década.
Las cifras reflejan un panorama mixto en la producción industrial de la UE, donde algunos sectores han logrado recuperarse tras las interrupciones causadas por la pandemia, mientras que otros continúan enfrentando desafíos significativos. Las proyecciones para el futuro inmediato podrían verse afectadas por variables como la situación económica global y la oferta de materias primas, generando incertidumbre en el camino hacia la recuperación total.


