Con el inicio del nuevo curso escolar, muchas familias se enfrentan al desafío de ajustar los horarios de sueño de sus hijos. Desde la Unidad de Sueño del Centro Médico Quirónsalud Plaza Euskadi, expertos recomiendan planificar esta transición con una o dos semanas de antelación para minimizar el impacto del jet lag social, el desajuste entre el reloj biológico y las exigencias del horario escolar.
Durante las vacaciones, es habitual que los niños se acostumbren a acostarse tarde y dormir hasta el mediodía, lo cual dificulta el regreso a las rutinas escolares. Según el doctor Carlos Egea, jefe de la Unidad de Sueño, «volver de golpe a los horarios puede traducirse en cansancio, irritabilidad y problemas de concentración durante las primeras semanas de clase».
Para facilitar esta adaptación, el doctor Egea sugiere comenzar a adelantar la hora de acostarse y levantarse de 15 a 20 minutos cada día en los días previos al inicio del curso. Este procedimiento gradual permite que el reloj biológico de los niños se reajuste sin la tensión de un cambio abrupto durante el último fin de semana de vacaciones.
Otro aspecto crucial es el manejo del tiempo frente a pantallas. La exposición a la luz azul de dispositivos electrónicos en las horas previas a dormir puede interferir con la producción de melatonina, haciéndoles más complicado conciliar el sueño. Para combatir este efecto, se aconseja establecer un «apagón digital» al menos una hora antes de acostarse, promoviendo actividades más relajantes como la lectura o pasar tiempo en familia.
Además, aprovechar la luz solar durante las primeras horas del día es fundamental para regular el reloj biológico. Actividades simples como pasear, caminar hacia el colegio o desayunar cerca de una ventana pueden ser de gran ayuda.
Es importante también mantener rutinas de sueño estables durante los fines de semana, evitando grandes diferencias entre los horarios de los días laborables y los del descanso. Los cambios drásticos dificultan la adaptación a los nuevos horarios y alimentan el jet lag social.
Por último, los especialistas advierten sobre la importancia de estar atentos a las señales que pueden indicar problemas de sueño, como la somnolencia excesiva durante el día, falta de atención o irritabilidad. Si estos síntomas persisten durante más de cuatro semanas a pesar de implementar medidas adecuadas, es recomendable consultar a un especialista en medicina del sueño.


