El Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su «profunda preocupación» ante los recientes recortes de financiación anunciados por Estados Unidos para varias agencias de la ONU, advirtiendo que estas medidas harán el mundo «menos sano, menos seguro y menos próspero». Durante una conferencia de prensa, Guterres resaltó que estas decisiones tendrán efectos devastadores sobre las poblaciones más vulnerables, recordando que la generosidad del pueblo estadounidense ha sido crucial para salvar vidas, fomentar la paz y mejorar la situación global.
El Secretario General subrayó que los recortes comprometerán la asistencia humanitaria que Estados Unidos ha proporcionado hasta ahora y, contrariamente a los intereses de la nación americana, disminuirán su influencia mundial. Un ejemplo citado por Guterres es la Oficina contra la Droga y el Delito, que se verá forzada a interrumpir programas críticos, incluido el combate a la crisis del fentanilo. También se han suspendido fondos para iniciativas de lucha contra epidemias como el VIH/SIDA, la tuberculosis y el cólera. En una carta reciente, el Gobierno estadounidense informó a ONUSIDA sobre el fin inmediato de su asociación con la agencia, lo que se considera un «hecho grave» que repercute en los esfuerzos globales contra el VIH.
En otro ámbito, Guterres anunció su participación en una cumbre extraordinaria de la Liga Árabe que se llevará a cabo en El Cairo la próxima semana, cuyo objetivo es discutir la reconstrucción de Gaza. El Secretario General afirmó que es vital que el mundo árabe presente una posición unificada para dirigir el camino hacia la paz y la estabilidad en la región. Reiteró la importancia de un marco político claro que apoye la recuperación de Gaza, en consonancia con el derecho internacional, destacando la necesidad de impedir cualquier forma de limpieza étnica y garantizar que Gaza permanezca como parte de un Estado palestino independiente y soberano.
Por otro lado, UNICEF lanzó un llamamiento urgente respecto a la situación en Haití, donde los ataques armados están destruyendo las oportunidades educativas para miles de niños. En solo el último mes, las bandas armadas han destruido 47 escuelas en la capital, Puerto Príncipe. La representante de UNICEF en el país enfatizó que la violencia ha llevado a un aumento alarmante en el reclutamiento de menores por parte de estos grupos, con un incremento del 70% en el último año y hasta la mitad de los miembros de las bandas siendo niños, algunos de apenas ocho años.
Finalmente, en Colombia, la región del Catatumbo se enfrenta a una crisis humanitaria, con más de 41,000 personas desplazadas debido a enfrentamientos entre grupos armados. Las comunidades afectadas se han visto forzadas a abandonar sus hogares y ahora viven en condiciones precarias, mientras que otros 12,500 se encuentran confinados en sus localidades. Las autoridades reportan incrementos alarmantes en la violencia, donde al menos 80 homicidios selectivos y múltiples desapariciones han sido documentados en medio del caos generado por la confrontación.
Fuente: ONU últimas noticias