España sufrió pero consiguió el mejor resultado posible, puesto que todo el mundo daba como favorito al combinado nacional, pero con la boca pequeñita, por lo que sumar los dos puntos de la eliminatoria ha sido una inyección de moral grande y casi definitiva.
El primer punto lo sumó un Rafa Nadal más que motivado, la vuelta a la tierra batida le ha servido para reencontrarse con su mejor juego, y en tan solo dos horas y media consiguió ganar en tres sets a un Thomas Berdych desbordado, que incluos llegó a caer por 6-0 en la segunda manga,después de haber rozado con los dedos adjudicarse el primer set que acabó con un 7-5 en más de una hora.
Aunque la espectación por ver a Rafa Nadal era muy grande, el mayor espectáculo lo dio David Ferrer, no solo por ganar el punto, sino como lo hizo, ya que nadie apostaba por el alicantino después de que Stepanek, número uno de la República Checa, consiguiera ganar los dos sets con una tranquilidad asustante, pero el español resurgió de sus cenizas, en muchos momentos recordó aquel tenista que llegó a ser top-ten no hace muchos años, y levantó el partido ganando los tres sets siguientes, toda una hazaña y una gran alegria para David Ferrer, que tenía la presión de haber sustituido a Fernando Verdasco, además se quitó la espina de Mar de Plata donde perdión el primer punto ante David Nalbandián