Querrey se quiso «gustar» delante de su afición y después de perder el primer set de forma contundente, aunque ganó los dos primeros juegos, se rehizo en el segundo y de forma impresionante fue capaz de levantar un 5-2, ya que parecía que Nadal se iba a imponer de forma cómoda y poner el 2-0 en el marcador, pero todo lo contrario el estadounidense se despertó y dejó el marcador 1-1 en sets.
Nadal no se podía creer que estaba en un momento delicado, y peor hubiese sido que en el tie-break del tercer set hubiese caido, ya que el 2-1 en contra hubiese sido determinante, pero en ese momento Nadal sacó su casta, fuerza mental y calidad y pudo ganarlo.
El último set y después de un 2-2, Querrey ya no podía aguantar el ritmo de juego del partido y tuvo que ceder por 6-3, ahora Nadal se verá las caras con Fish, que está siendo el verdugo de los grandes en el US Open 2008.