Que buenos somos todos en campaña

0
64

Lorenzo Sanz candidato a la presidencia del Real Madrid La lucha por ganar las elecciones a la presidencia del Real Madrid está servida y todos los candidatos usan la demagogia más barata para arañar votos entre los que aún están indecisos, y quieren volver  a ver un Madrid campeón.

Además por la retaguardia van intentando sacar a la luz trapos sucios de los rivales, a la vez que los propios los barren bajo las alfombras de sus grandes multinacionales.

Es típico y habitual, casi todas las campañas son parecidas y a veces los personajes son repes pero estos días lo que más me ha llamado la atención es Villar Mir que dice que si en febrero, siendo el presidente claro, los resultados deportivos no son los esperables, dará confianza al entrenador y que si en junio no se han alcanzado las cotas deseadas seguirá confiando en el entrenador.

Un entrenador que además buscará el director deportivo, porque los presidentes no deben meterse en el área deportiva sino que deben dar confianza a sus técnicos, y la verdad es que cuando lo escuchas en primer lugar cuando hace la comparativa con el Barcelona se te cae el alma a los pies, porque los madridistas no quieren escuchar al rival ni de broma y después que es tan bonito, que si alguna vez fuera verdad esto dejaría de ser fútbol. 

Los presidentes como tienen dinero a veces, creen que tienen derecho a opinar de todo y de alguna forma, no se como lo veis los demás es así: “yo pago, yo ordeno”. Pero como en todo hay profesionales que estudian para ser entrenadores por ejemplo, ellos deberían ser quienes hagan las alineaciones y los directores deportivos los que fichen y no precisamente los caprichos de un presidente sino lo que haga falta.

Da un poco igual quien dirija el Madrid lo que está claro es que hace falta una renovación ya.
Y pensar la cantidad de tonterías que nos quedan por escuchar este mes, que barbaridad, el fútbol a veces es cansino y lo peor que es un ciclo que se repite, menos mal que se hablará más del mundial que de las dichosas elecciones.