El hijo del fundador de la marca italiana ha sido muy claro en todo lo relacionado con la Formula 1 y la actual crisis financiera. Además asegura que no se debe perder la tradición de correr en citas históricas como son la mayoría que existen en Europa y que abarcan una buena parte del calendario de la F1. Se ha referido básicamente a defender la inclusión de nuevo a un circuito como es el de Francia, donde Magny Cours antes era un punto de inflexión en el calendario, ya que era un toque de atención ya que las siguientes carreras eran las europeas más importantes.
Y si defiende el GP de Francia, también defiende que sigan Grandes Premios como el de Silverstone, Spa-Franchorchamps o como no, Monza. El problema no son básicamente los circuitos creo yo, el problema tiene nombre y es el mandamás de la F1, es Bernie Ecclestone. El magnate lleva ya tiempo buscando la expansión en diferentes territorios por todo el mundo, buscando únicamente nuevos mercados que explotar y así poder sacar tajada.
Circuitos como el de Singapur y de noche son un aliciente en el calendario, pero por el tema visual y de beneficios para el mandatario Ecclestone. Pero para el aficionado y para los equipos no lo son, estos circuitos no funcionan, son cerrados sin opciones casi de adelantamiento. Y para tener carreras así, ya tenemos Montecarlo, pero aún así, Montecarlo es diferente, es un circuito en el que nunca sabes que va a pasar, y eso amigos, es lo mejor que hay en un campeonato de carreras. La incertidumbre de no saber que va a pasar es lo que busca el aficionado.
Pero que vamos a contar, la Formula 1 está cambiando, por eso mucha gente la etiqueta de «el circo de la F1», por algo será.