En condiciones normales el Barcelona ganaría fácil al Atlético, porque están en casa, porque Guardiola sabe rotar muy bien a los jugadores, dándole una mordiente distinta en cada partido, porque Aguirre solo tiene a las cuatro estrellas contadas y tendría que darle descanso, pero en esta ocasión los pupilos del mexicano tienen la obligación, y por supuesto necesidad, de llevarse algo positivo del Camp Nou, aunque sea un empate a 0, para que la afición no se les tire otra vez y por los menos calmar un poco los ánimos.
El partido es de mucha trampa para el Atlético, ya que apenas se juega nada, porque siendo realista en estos momentos es casi imposible que remonte la eliminatoria, pero si pierde de goleada y dando una pobre imagen, puede ser el último partido de Aguirre como entrenador, y eso que por juego no habrá sido el mejor, pero ha sido quien ha obtenido los mejores resultados en los últimos años, porque aunque digan que tiene la mejor plantilla de la historia colchonera, hay que dirigirlos, y sino que se lo digan a Luxemburgo, Queiroz y otros tantos que pasaron por el Madrid de los galácticos sin pena ni gloria.