El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha manifestado su profunda preocupación por la creciente deshumanización y el tratamiento perjudicial que reciben los migrantes y refugiados en Estados Unidos. A través de un comunicado emitido este viernes, Türk instó al gobierno de Washington a respetar la dignidad humana y el derecho a un debido proceso. Asimismo, llamó a poner fin a las tácticas de chivo expiatorio y a combatir la hostilidad xenófoba y los abusos que han comenzado a ser una constante en el trato hacia esta población vulnerable.
Türk destacó que muchos migrantes están siendo vigilados y detenidos, en ocasiones de manera violenta, en lugares como hospitales, escuelas y dentro de sus propios hogares, y todo ello basado en sospechas sobre su situación migratoria. Agregó que esta situación provoca que los niños falten a la escuela y a citas médicas por temor a perder a sus padres.
A pesar de estas prácticas abusivas, el Alto Comisionado también reconoció el compromiso de numerosos actores en Estados Unidos que luchan por la dignidad y los derechos de los migrantes. Funcionarios, grupos comunitarios y representantes de la sociedad civil están trabajando en todo el país para defender estos derechos. Sin embargo, Türk advirtió que las políticas migratorias continúan generando arrestos arbitrarios, detenciones ilegales y expulsiones injustificadas.
El Alto Comisionado subrayó su preocupación por las narrativas deshumanizantes que frecuentemente se utilizan para describir a los migrantes y refugiados, afirmando que demonizar a estas personas como criminales o amenazas es un enfoque inhumano que va en contra de los principios fundacionales de la nación. Esto, según Türk, ha llevado a arrestos y detenciones sin el acceso adecuado a la defensa legal.
Además, Türk insistió en la necesidad de asegurar que los procedimientos de detención no expongan a los niños a graves riesgos, enfatizando que muchas veces los arrestos y expulsiones se realizan sin evaluar la preservación de la unidad familiar. También reclamó una investigación independiente sobre el alarmante aumento de muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, habiéndose reportado al menos 30 muertes registradas en el año anterior.
Por último, el Alto Comisionado solicitó la revisión de las prácticas de expulsión, especialmente aquellas que se realizan de manera apresurada y sin considerar los riesgos que implican para las personas deportadas. Esta situación resalta la urgente necesidad de reforzar las garantías y proteger los derechos humanos en el contexto migratorio.
Fuente: ONU últimas noticias





