Las nuevas tecnologías se presentan como un aliado más en la prevención y tratamiento de la diabetes

Se estima que en todo el mundo existen 537 millones de personas que conviven con la diabetes, una cifra en constante aumento. Según el informe de la Federación Internacional de Diabetes, Europa es la región con mayor incidencia anual de esta enfermedad, además de ser una de las que más presupuesto destina en su lucha.

Ante esta situación, la estrategia más generalizada es la de apostar por la prevención, la sensibilización y la investigación. El objetivo no es otro que una detección precoz del problema para evitar complicaciones médicas. Esta misma línea se sigue en España, donde la diabetes afecta a 6 millones de personas, aproximadamente. En este sentido, los nuevos avances tecnológicos y la aplicación de la Inteligencia Artificial están resultando de gran ayuda para mejorar la calidad de vida de estas personas.

En el caso de los pacientes con diabetes tipo 1, los sistemas de circuito cerrado o “páncreas artificial” han evolucionado hacia una casi completa automatización. En este tipo de sistemas, un sensor de glucosa conectado a un programa de ordenador o una App desencadena una inyección automática de insulina que normaliza los niveles de glucosa del paciente. La inclusión de algoritmos de Inteligencia Artificial ha ido perfeccionando este proceso, volviéndolo cada vez más exacto y personalizado.

Y es que, gracias a la Inteligencia Artificial, un sistema de circuito cerrado es capaz de aprender el comportamiento de la glucosa del paciente, y de tener en cuenta factores como su alimentación o su estado físico a la hora de evaluar sus necesidades. Por otro lado, la Inteligencia Artificial también está teniendo aplicaciones en la detección de la diabetes tipo 2, ya que con su llegada ha aumentado enormemente la capacidad de analizar y cruzar datos, facilitando la detección de pacientes de riesgo. En este sentido, en diciembre de 2022, un grupo de científicos en EE.UU. descubría una manera de trasformar un monitor continuo de glucosa en una herramienta de detección de la diabetes, tan solo dejando que una Inteligencia Artificial recopilara datos sobre los pacientes durante 12 horas.

Por último, hay que destacar las alianzas entre diferentes empresas, centradas en la lucha contra la diabetes, que se unen para impulsar nuevas aplicaciones móviles para la monitorización de la diabetes y la gestión de información del paciente. Un último ejemplo de esto es la App de  Abbott y Novo Nordisk, capaz de optimizar la medición de las glucemias y la dosificación de la insulina. Integrando tecnología flash de medición de glucosa y plumas inteligentes de insulina, esta tecnología es capaz de almacenar grandes cantidades de información y compartirla con profesionales sanitarios en tiempo real.

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