Parece que hoy en día ni las grandes compañías se salvan de esta gran crisis mundial económica. El fabricante de móviles, Nokia, parece no ser la excepción ya que tiene previsto el cierre de una de sus plantas y la reducción de su personal, para llegar a su objetivo de ahorro de 700 millones de euros anuales.
Durante estos últimos meses Nokia ha bajado su nivel de venta, por lo que se ve obligado a bajar además la cantidad de unidades fabricadas, algo que conlleva a la disminución de su plantilla, y al cierre de plantas de fabricación/investigación.
Salo (la planta de fabricación más grande de Nokia) despedirá entre el 20 y el 30% del total de su plantilla, entre 500 y 750 despidos. A ello debemos sumar el cierre de uno de sus centros de desarrollo, Jyväskylä (en donde se realizarán otros 90 despidos).
Vía: Reuters / Gizmóvil