Y de nuevo otro caso de superdeportivos quemaditos. Hoy es el turno de un precioso Ferrari 599 GTB de color negro que tuvo una pequeña complicación y se sofocó.

No apto para sensibles

El propietario del bólido le dijo a un empleado de su empresa británica que su Ferrari tenía que ir al taller. El problema vino cuando ese empleado notó que el motor empezó a emitir unos ruidos sospechosos en el momento en que se paró en un semáforo. Acto seguido, el coche fue invadido por las llamas.

La explicación a estos ruidos podría ser debida a un problema en el mecanismo de combustión en alguno de los cilindros del Ferrari. Pero seguro que el conductor no pensó esto en ningún momento, sino que lo único que debería estar deseando debía ser “Tierra, trágame“. Como dicen en Motor Semanal, ¿a quién le gustaría decir a su jefe que su 599 GTB ha empezado a arder mientras lo conducías tú?

Fuente: Motorsemanal

También te puede interesar:   Otro Aston Martin DBS destrozado