“No abras los ojos” de John Verdon

El estreno en la literatura de John Verdon fue uno de los fenómenos, no sólo literario, sino también mediático, del año pasado. Y cuando su “Sé lo que estás pensando” aún aguanta en las estanterías de las librerías con su inquietante portada llena de números manchados de sangre, presenta su reválida, ” No abras los ojos”.

En su segunda novela, Verdon retoma el protagonista de la anterior, el inspector de policía retirado David Gurney, que poco después de resolver el caso del psicópata que parecía adivinar los pensamientos de sus víctimas, se enfrenta a un nuevo reto.

Esta vez, el asesinato que arranca la trama es el de una chica que el día de su boda con un reconocido psiquiatra, aparece decapitada en la caseta del jardín. Mientras se producía su muerte había cámaras de video filmando todo lo que pasaba antes, durante y después del enlace, pero en las imágenes no hay rastro del asesino. Sin embargo todo el mundo tiene claro que se trata de Héctor, el jardinero mexicano que ha desaparecido después de los hechos. Su caza y captura da el pistoletazo de salida a otro crimen que desembocará en mucho más de lo que parecía al inicio.

Verdon aprovecha este segundo misterio para volver a presentarnos su personaje principal. Este Gurney que a pesar de estar jubilado, no sabe desprenderse de su trabajo como profesor e investigador de casos de asesinato que la atrapan y llenan su vida por desesperación de su esposa Madeleine que anhela una vida reposada en el campo. Verdon se toma su tiempo para volver a profundizar en el carácter de Gurney, sus motivaciones y contradicciones, que le llevan a implicarse hasta el fondo en casos que sabe que le llevarán problemas en casa, pero que alimentan su ego y la llenan de forma adictiva. Esta reintroducción hará que quienes ya leyeron el primer libro puedan encontrar el inicio un poco más lento, pero al final aporta una complejidad y profundidad en el libro que hace de este un escrito que cuida mucho más los personajes sin descuidar la acción.

Fuente: papel en blanco