Los italianos no dejaron en ningún momento del partido que el Villarreal hiciera su juego. Le quitaron el balón en todo el momento, y por lo que tuvieron que tirar de físico para que el Napoles no les hiciera ningún gol.
Pocas ocasiones crearon los dos equipos en la primera parte. En todas ellas tanto De Sanctis como Diego López respondieron con solvencia.
En la segunda parte, poco cambió el guión, con pocas ocasiones para los dos equipos, incluso al Nápoles se le anuló un gol por un claro fuera de juego.
Con este resultado, todo se decidirá en el Madrigal.