El estadio Craven Cottage, sede del Fulham FC desde hace más de un siglo, ha concluido una de sus transformaciones más ambiciosas, convirtiéndose en un espacio multifuncional que mezcla deporte, arquitectura y sostenibilidad. Con la reciente inauguración del nuevo Riverside Stand, el emblemático recinto se expande ofreciendo 4.000 nuevos asientos y remodelando su relación con el entorno urbano, al incorporar restaurantes, espacios para eventos, un gimnasio, terrazas panorámicas y un renovado paseo junto al río Támesis.
Este ambitioso proyecto no solo busca proporcionar una experiencia mejorada durante los días de partido, sino que se esfuerza por establecer un centro comunitario abierto durante todo el año. Tal objetivo ha requerido una cuidadosa selección de materiales, entre los que destaca la tarima MOSO® Bamboo X-treme, que cubre cerca de 1.800 metros cuadrados en diversas áreas exteriores del nuevo recinto. Este innovador material de bambú fue elegido por su capacidad de satisfacer necesidades de seguridad, durabilidad y estética, convirtiéndose en una solución idónea para un espacio de uso intensivo y expuesto a condiciones ambientales fluctuantes.
Grietje Bankras, gerente de Export de MOSO® Bamboo, subrayó la importancia de que los estadios actuales evolucionen hacia espacios accesibles para la comunidad, exigiendo materiales que no solo brinden un buen rendimiento técnico, sino que también se alineen con los estándares arquitectónicos de proyectos de gran escala. La construcción del Riverside Stand, impulsada por los estudios Populous y Stuart Forbes Associates, se ha definido por su intención de ser un punto de encuentro y una oferta de ocio para los habitantes de Londres.
La elección del MOSO® Bamboo X-treme se fundamentó en sus singulares características técnicas, que aseguran resistencia y seguridad en un entorno que se verá frecuentado por miles de aficionados, visitantes y eventos durante todo el año. Este material, que se clasifica como Bfl-s1 en reacción al fuego y ofrece una durabilidad Clase 1, ha sido tratado para garantizar su estabilidad frente a las variaciones ambientales y su capacidad para resistir el intenso tráfico diario.
Además, su acabado específico le confiere una clasificación de resistencia al deslizamiento R11, mejorada a R13 en las zonas de mayor afluencia, lo que pone de relieve la atención a la seguridad en el diseño del espacio. El uso de MOSO® Bamboo no solo resalta las posibilidades del bambú como un material que cumple con rigurosos estándares técnicos, sino que también refleja un cambio hacia la sostenibilidad en la construcción de infraestructuras deportivas. La especie Moso, de la que proviene este bambú, puede crecer y ser cosechada en un ciclo de cinco años, lo que la convierte en una opción renovable muy atractiva.
Este proyecto en el Craven Cottage simboliza un futuro en el que los estadios no son solo lugares para el deporte, sino auténticos centros comunitarios diseñados para conectar a las personas con su entorno, demostrando que la sostenibilidad y el rendimiento pueden coexistir en la arquitectura contemporánea. La intervención demuestra que materiales como el bambú pueden desempeñar un papel crucial en la construcción de estadios del futuro, alineando la innovación con el respeto por el medio ambiente.

