No es fácil olvidar un libro cuando ha gustado y mucho, tampoco cuando como poco suele suceder, te has visto ante una bien lograda versión cinematográfica, eso explicaría por qué Memorias de Africa de Isak Dinesen, sigue en el recuerdo de aquellos que la vieron en la década de los ’80 cuando Meryl Streep encarnaba a la escritora Isak Dinesen y Robert Redford a su amado Denys George Finch Hatton, y nos llevaban al exuberante paisaje de Kenia.
A todos nos gusta una buena historia de amor, y Memorias de Africa es puro amor entre dos amantes pero también es un retrato del espíritu arrojado de una mujer que intenta seguir adelante, cuando parece que la comodidad le recomienda abandonar, y es aunque cautivados por la belleza de Kenia, el carácter de aquella voluntariosa danesa, una estampa de un imperialismo europeo ya en franco declive.
Karen Blixen era el verdadero nombre de Isak Dinesen que en Memorias de Africa, nos relata su estancia en Kenia recién casada con un primo lejano, que resulta el peor de los maridos, un infiel que le contagia de sifilís y nos cuenta también sus esfuerzos por mantener una plantación de café, como mujer solitaria en medio de un país extranjero y claro el amor por un hombre que se mataría después en un accidente de aviación. Un libro estupendo.
El libro es una encantadora estampa del continente africano, ya nos vemos transportados en el relato a una de esas plantaciones de café perdidas en la selva, es la historia de una mujer que se encariña con un entorno por el que lucha hasta el final pero al que termina renunciando cuando ha agotado sus fuerzas y debe volver a una Europa diferente, más cómoda, más familiar, pero sin dejar de añorar los años que ha vivido en Africa.