Más tormento que éxtasis.

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Popularmente se dice que del amor al odio hay un solo paso. Esa estrecha línea, esa delgada frontera en ocasiones se cruza y, como era de esperar, saltan chispas. Ese es el tema de esta película y, oh casualidad, es lo que me ocurre a mi con su director: Carol Reed.

Capaz de firmar excelentes filmes como el mítico El tercer hombre o Nuestro hombre en la Habana este director británico se pierde en los años sesenta en una serie de insulsas producciones en las que parece haber perdido el pulso narrativo. Una de esas es El tormento y el éxtasis estrenada en 1965, año en el que mi madre tuvo la afortunada idea, o no,  pensarán algunos, de darme a luz (gracias mami).

El guión, verdadera causa de que la cosa no tire para adelante, de Philip Dunne, un guionista de oficio, y el propio Reed, es una adaptación de una novela del escritor americano Irving Stone, especializado en expoliar -sin escrúpulos- biografías de personajes históricos; en este caso la vida del pintor y escultor renacentista italiano Miguel Angel.

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Aunque se nos presenta algún que otro personaje, como Condessina de Medici interpretado por Diane Cilento, el andamiaje de la película se sostiene gracias al mano a mano de los conocidísimos y premiados Charlton Heston y Rex Harrison. Sin embargo esto no es suficiente y el film resulta pesado, con momentos en que se apodera del mismo el tedio más infandoso, valga la palabra, y se desaprovecha de una manera manifiesta, por ejemplo, el juego que podría haber dado la relación de «amor» con la hija de Lorenzo de Medici, la citada Condessina de Medici. Por no mencionar la total ausencia en el film, de una circunstancia en su yo -si se me permite la broma con el célebre epítome del perspectivismo de Ortega y Gasset– fundamental en la vida de Miguel Ángel Buonarroti; a saber, su nada disimulada homosexualidad.

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Aunque esta película no sea un desastre, que no lo es, falla en el intento de pretender ser espectacular y plena en tensión dramática. Como dije antes, visto lo visto, parece mentira que Carol Reed realizara El tercer hombre, una de las mejores películas jamás filmas. ¿Tendrá algo que ver que se implicó, y mucho, Orson Welles en la misma? A mi, no me cabe ninguna duda. Bueno y a muchos otros…

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