Las finanzas personales continúan teniendo un impacto emocional notable entre los españoles, afectando aspectos como el sueño, la ansiedad y el bienestar cotidiano. Este hallazgo proviene de un reciente estudio realizado por el banco digital Monzo, en el marco del Mes de la Salud Mental, que se celebra en octubre.
La investigación revela que uno de cada cinco encuestados (21 %) ha experimentado problemas de sueño debido a preocupaciones económicas. Además, un 30 % de los participantes menciona que la gestión de sus finanzas genera en ellos un considerable estrés y ansiedad. Un 31 % de los encuestados considera el dinero y su administración como una fuente constante de preocupación.
La necesidad de apoyo en la gestión financiera se hace evidente, ya que casi una cuarta parte de los encuestados (23 %) manifestó su deseo de recibir más ayuda para manejar sus finanzas. El estudio también evidencia diferencias entre géneros: el 23 % de las mujeres reporta dificultades para dormir por preocupaciones financieras, en comparación con el 19 % de los hombres.
A pesar de la carga emocional que supone la gestión del dinero para una parte significativa de la población, los resultados ofrecen esperanza para mejorar esta relación. Una mayor educación financiera y el acceso a herramientas sencillas podrían ayudar a disminuir la incertidumbre y facilitar decisiones más informadas.
Francisco Sierra, Country Manager de Monzo en España, señala que «Gestionar tu dinero no tiene por qué ser, ni debería ser, una fuente de estrés diario, ansiedad o noches en vela». Destaca la conexión entre el bienestar financiero y el personal, subrayando que la gestión cotidiana del dinero tiene un impacto emocional considerable en muchos españoles. Monzo se posiciona como una alternativa bancaria que pretende simplificar la experiencia financiera, promoviendo un manejo más empoderado y accesible de las finanzas personales.
En un entorno donde la confianza en las entidades financieras es fundamental, otro estudio de Monzo muestra que solo el 25 % de los usuarios confían plenamente en su banco. Ante un clima de incertidumbre económica, la transparencia, la protección de fondos y herramientas que ayuden a tomar decisiones se vuelven imprescindibles para lograr una sensación de seguridad en la gestión de las finanzas personales.

