Muchas veces se pensaba que Marco Simoncelli podría matar a alguien en las pistas o morir él mismo, y es que su pilotaje arriesgado parecía que iba a provocar una desgracia, pero todo era una suposición hasta que el domingo, el italiano perdió el control de su moto y se puso en la dirección de Colin Edwards y Valentino Rossi, que nada pudieron hacer para evitarlo y acabaron pasando por encima.
Marco Simoncelli buscaba su primera victoria en Moto GP, y sabía que con el buen ritmo de carrera podría dar la sorpresa, pero su salida y una lucha con Álvaro Bautista provocó que la carrera fuera algo más nerviosa de lo normal, hasta que llego su curva y su accidente, que le costó la vida.
Ahora, todo el mundo llora la falta de un campeón que era un crack fuera de las pitas, pero un peligro muy dentro de ella, sobre todo con los españoles, ya que tuvo roce con Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa o Héctor Barberá, pero todo esto se queda en segundo plano después de su muerte.
Descanse en paz, Marco Simoncelli.