La sede de Naciones Unidas en Nueva York fue el escenario elegido para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, donde la activista paquistaní y premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, junto con la actriz Anne Hathaway, Embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres, se hicieron eco de la urgencia de garantizar el acceso a la justicia para todas las mujeres. La ocasión también marcó el inicio de la 70ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, centrada en este mismo tema.
Malala Yousafzai no escatimó en palabras y lanzó un mensaje desgarrador. “Estoy devastada por las familias en Irán que fueron a la escuela y no regresaron a sus casas. Por los padres en Gaza que enterraron a sus hijos bajo los escombros. Por las niñas en Afganistán que siguen viviendo bajo el brutal régimen talibán durante cinco años”. La activista condenó las restricciones impuestas a las mujeres y niñas en Afganistán, afirmando que lo que allí sucede es un sistema de segregación y dominación, no una cuestión de cultura o religión. Instó a la comunidad internacional a clasificar esta situación como un apartheid de género y a codificarlo como un crimen internacional, enfatizando que la ley y el coraje político son los verdaderos protectores de los derechos de las niñas.
Por su parte, Anne Hathaway rindió homenaje a las mujeres valientes que se han atrevido a alzar la voz contra la violencia de género, destacando casos emblemáticos como el de Gisele Pelicot y Virginia Giuffre. «Celebramos el coraje y el poder de las mujeres que no renunciaron a su justicia porque decidieron actuar en un mundo que espera silencio», afirmó.
Además, Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General de la ONU, reivindicó con orgullo el significado de ser mujer, denunciando que las mujeres son constantemente criticadas por su ambición y emociones. «Si alzamos la voz somos demasiado emocionales, si lideramos somos demasiado ambiciosas. Lo hemos escuchado todo», subrayó Baerbock, quien recordó que la educación de las niñas y el liderazgo femenino son esenciales para el crecimiento económico y la resiliencia de las instituciones.
En medio de este contexto, un informe de ONU Mujeres reveló datos alarmantes: las mujeres solo disfrutan del 64% de los derechos jurídicos que tienen los hombres, y al ritmo actual, se necesitarán 286 años para cerrar las brechas legales. En más del 54% de los países, la violación no se define en función del consentimiento, lo que permite que muchas agresiones no sean reconocidas como crímenes. Asimismo, el matrimonio infantil forzado sigue siendo legal en casi tres de cada cuatro países, y el 44% carece de leyes que garanticen salarios iguales para trabajo igual.
Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres, denunció un «rechazo organizado a la igualdad de género» y advirtió que la erosión de la justicia para las mujeres debilita la confianza pública y el estado de derecho.
Por otro lado, la situación de violencia y caos en el Líbano ha forzado a cerca de 700,000 personas, incluidos 200,000 niños, a abandonar sus hogares debido a la reciente escalada del conflicto. La coordinadora especial de la ONU para Líbano hizo un llamado al diálogo, subrayando la urgencia de buscar una solución pacífica en medio de la crisis.
Gaza, igualmente afectada, enfrenta una crisis humanitaria agravada por la escalada militar, según advirtió UNRWA, que demandó urgencias en la protección civil y el acceso humanitario sin restricciones.
Por último, la ONU también hizo eco de la rápida expansión de las drogas sintéticas, con más de 1400 nuevas sustancias psicoactivas detectadas en 153 países, lo que representa una creciente amenaza para la salud pública.
En un mundo que ha visto avances significativos, las voces de las mujeres líderes y activistas como Malala y Hathaway son esenciales para recordar la lucha que aún persiste por la igualdad de género y los derechos humanos.
Fuente: ONU últimas noticias