Madrid ha iniciado una ambiciosa conversación pública para avanzar hacia un modelo de longevidad saludable, con el objetivo de convertirse en un referente global en esta área. Este lunes, más de 150 representantes de la sociedad civil, empresas y administraciones públicas participaron en la Conversación de Madrid Futuro titulada «Madrid para la longevidad. Un modelo de ciudad para vivir más y mejor», celebrada en el Círculo de Bellas Artes.
El encuentro fue presentado por Manuel Bretón, presidente de Madrid Futuro, y contó con la intervención de Borja Carabante, delegado del Área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. El urbanista internacional Greg Clark también aportó su visión, colocando a Madrid y su prolongada esperanza de vida en un contexto global.
Con una esperanza de vida que alcanza los 86,1 años, Madrid figura entre las ciudades más longevas del mundo. Según Bretón, el reto consiste en identificar y preservar los factores que han contribuido a este hecho, transformando la longevidad en una estrategia al servicio del bienestar para toda la población. Carabante subrayó que el objetivo no es solo sumar años de vida, sino garantizar que estos años se vivan en condiciones óptimas, enfatizando la importancia de la accesibilidad, la movilidad y la calidad de los espacios urbanos.
El Plan Estratégico Municipal, cuya aprobación se espera para 2027, busca integrar estos aspectos en la planificación urbana, promoviendo una colaboración continua para adaptar la ciudad a los cambios dinámicos que se están produciendo, tal y como recordó Myriam Peón, directora general del plan.
Greg Clark destacó que Madrid podría convertirse en un «laboratorio de longevidad urbana», analizando las condiciones que permiten vivir más y mejor y desarrollando soluciones adaptadas a una diversidad demográfica y social en evolución. Tomando ejemplos de ciudades como Tokio y Nueva York, resaltó la importancia de aprender de las experiencias de otras metrópolis mientras Madrid desarrolla sus propias iniciativas para mejorar la calidad de vida.
La singulares características de Madrid, como su clima, alimentación y relaciones culturales, han contribuido a su longevidad actual, pero el futuro dependerá de cómo la ciudad aborde los desafíos de una población que crece en edad y diversidad. Natalia Peiro, directora general de Madrid Futuro, enfatizó que la transformación demográfica presenta tanto desafíos como oportunidades y que es esencial construir un enfoque que integre las necesidades de todas las edades y circunstancias vitales.
El creciente número de personas mayores en la ciudad está llevando a una reflexión profunda sobre cómo mejorar su calidad de vida, más allá del simple conteo de años. Los expertos destacaron la necesidad de enfocarse en la salud, los vínculos sociales y la autonomía, aspectos que son fundamentales para una vida plena.
Con este enfoque integral, Madrid busca que la longevidad no solo sea un indicador demográfico, sino un factor que influya positivamente en la vida urbana, asegurando que todos sus ciudadanos, independientemente de su edad, tengan oportunidades de desarrollo, participación y bienestar. Madrid Futuro se posiciona así como una plataforma clave para fomentar el diálogo y la colaboración hacia un futuro donde la longevidad saludable sea parte fundamental de la estrategia de ciudad.


