Cuando nuestro equipo de fútbol consigue una victoria importante (la Champions, la Liga, la Copa del Rey, goleada al eterno rival…), es casi obligatorio salir a celebrarlo a la calle. Esto de por sí ya tiene sus peligros si se hace a pie, porque las consecuencias de estas aglomeraciones suelen ser lamentables: contenedores quemados, escaparates rotos… No obstante, quienes no dejan de cobrar protagonismo son los coches. ¿Quién no se ha paseado por una calle llena de aficionados asomando la cabeza y el torso por la ventana o por el techo para exhibir banderas y celebrar el acontecimiento?

Con motivo del Mundial de Fútbol, que empieza hoy en Sudáfrica, el Centro de Tecnología de Allianz ha realizado una prueba que muestra las consecuencias de un choque frontal a 40 kilómetros por hora con alguien en la ventana trasera y otra persona sacando medio cuerpo por el techo, trompetas en mano.

En estas celebraciones las probabilidades de accidentes son bajas, siempre que nuestro coche esté rodeado de gente. Pero si estamos circulando a estas velocidades (40 km/h) y la única persona que está bien sentada es el conductor, éste puede que por distracción choque con otro coche, con una farola o tenga que hacer un frenazo brusco. O puede que los ocupantes estén demasiado «contentos» en cuanto a alcohol se refiere. En el vídeo vemos cómo un Audi A6 de la anterior generación choca contra una pared indeformable a 40 km/h. El conductor se salva porque lleva puesto el cinturón de seguridad (algo que en este tipo de celebraciones puede que no suceda), pero los efectos del choque para el resto de ocupantes son bastante graves.

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La persona sentada en la ventana choca contra el pilar B y luego cae al suelo. La otra persona, que sacaba medio cuerpo por el techo, choca contra el margen de éste, provocándole lesiones en el torso.

El peligro está en todos los sitios. Se puede celebrar todo, con banderas, trompetas y lo que quieras, pero antes de esto hay que mirar si vale la pena correr el riesgo de sufrir un accidente sin protecciones.

Vía: Diariomotor