Los últimos datos publicados por la ONU han revelado que los gases de efecto invernadero han alcanzado una cifra récord, continuando una tendencia alarmante que se ha mantenido durante años y que condena al planeta a un futuro de aumento de las temperaturas. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), responsable del informe, ha subrayado la urgencia de implementar medidas efectivas por parte de los principales contaminadores del mundo para enfrentar el cambio climático y proteger a la población global.
Este anuncio llega en un momento crucial, ya que los líderes mundiales se preparan para reunirse el próximo mes en Bakú en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Durante este encuentro, se prevé que se discutan los costos humanos de ignorar una crisis que ha sido repetidamente señalada por el Secretario General de la ONU y otras agencias de Naciones Unidas.
Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM, ha enfatizado la crítica situación del dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero, al advertir que actualmente se está acumulando en la atmósfera a un ritmo sin precedentes. Esta acumulación, señala, se traduce en una inevitable alza de las temperaturas durante décadas, debido a la larga vida que tiene el CO2 en el ambiente.
El Boletín de Gases de Efecto Invernadero de 2024 de la OMM proporciona datos que subrayan la necesidad de actuar con urgencia. Desde 2004, la concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 377,1 partes por millón (ppm) a 420 ppm en 2023, lo que representa un aumento del 11,4% en solo 20 años. Barrett ha subrayado que cada incremento, por pequeño que sea, tiene repercusiones serias en la aceleración del retroceso de glaciares, el aumento del nivel del mar y los fenómenos climáticos extremos que afectan a millones de personas.
Entre los factores responsables de este aumento se encuentran los incendios forestales, exacerbados por condiciones meteorológicas como El Niño, que también han contribuido a un repunte de las concentraciones de gases hacia finales de 2023. Menos de la mitad de las emisiones de CO2 se quedan en la atmósfera, mientras que el océano y la tierra absorben poco más de un cuarto y un 30%, respectivamente.
La OMM ha calificado de “absolutamente dramáticos” los incendios forestales en Canadá, que han generado una cantidad significativa de gases de efecto invernadero. Los actuales niveles de CO2 son los más altos registrados en la historia humana, comparables a épocas en que la temperatura global era de entre tres y cuatro grados más cálida, y el nivel del mar era diez a veinte metros más alto.
A pesar de la desesperante situación, Barrett ha señalado que es posible revertir la tendencia de calentamiento si se actúa con rapidez, estableciendo medidas para una economía menos dependiente de los combustibles fósiles. Aunque la reducción de emisiones ya observadas no se traducirá en una disminución inmediata de las temperaturas, la acción diligente es clave para las generaciones futuras. La expectativa ahora recae en si durante la COP29 se podrán alcanzar compromisos concretos que marquen una diferencia significativa en este desafío global.
Fuente: ONU últimas noticias