Lefebvre ha presentado una actualización significativa de su solución de inteligencia artificial jurídica, GenIA-L, que promete mejorar la calidad técnica y el rigor jurídico de sus respuestas. Esta evolución tecnológica surge en un contexto donde se han manifestado preocupaciones sobre la fiabilidad de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico, especialmente tras casos en los que se ha utilizado jurisprudencia inexistente en documentos legales y resoluciones judiciales. Estas situaciones han puesto de relieve uno de los grandes desafíos en la aplicación de IA al Derecho: la necesidad de garantizar fuentes fidedignas y evitar errores en las respuestas generadas.
La actualización de GenIA-L se centra en ofrecer certeza jurídica y aumentar la productividad de los profesionales del sector legal sin comprometer la rigurosidad ni la coherencia. Gracias a su base tecnológica en constante evolución, la herramienta busca minimizar riesgos asociados con información no verificada o «alucinaciones», es decir, respuestas generadas que aunque parecen reales, son incorrectas.
Entre las mejoras implementadas, destaca la ampliación de fuentes de información y la optimización de la arquitectura del sistema, que permite una mayor fluidez y velocidad en las interacciones. Además, se ha reforzado la capacidad de recuperar contenidos jurídicos actualizados y verificables, lo que contribuye a incrementar la confianza en la herramienta. La metodología aplicada también ha sido ajustada, utilizando la Doctrina Administrativa no solo como fuente documental, sino como una herramienta activa para el análisis crítico.
La nueva versión de GenIA-L incluye mejoras en su chat, facilitando una comunicación más eficaz y natural. Esto se logra a través de la incorporación de modelos de lenguaje adaptados específicamente, lo que permite una interpretación más precisa de la estructura, contexto y lógica jurídica de los documentos presentados por los usuarios.
José Ángel Sandín, CEO de Lefebvre, ha enfatizado la importancia de la colaboración entre la inteligencia artificial y la experticia del profesional. «La inteligencia artificial solo aporta valor real cuando está al servicio del criterio del experto, con tecnología sólida, control de calidad y fuentes verificables», ha afirmado. Con esta actualización, Lefebvre reafirma su compromiso de ofrecer herramientas que apoyen a los profesionales del Derecho en sus tareas diarias, elevando la calidad del servicio jurídico en un entorno cada vez más digital.





