El reciente Informe ‘Situación de la Formación en España 2024-25’, elaborado por la Fundación para la Calidad e Innovación en la Formación y el Empleo (CIFE), revela que el crecimiento del sistema de formación en España se ve empañado por considerables deficiencias estructurales. Desde 2004, se han acumulado fondos no ejecutados que alcanzan los 19.168,9 millones de euros, un dato que pone de manifiesto la necesidad de mejorar la ejecución presupuestaria en este ámbito.
A pesar de que España ha visto un aumento en la actividad formativa, el informe, presentado por los expertos Juan María Menéndez-Valdés y Valeriano Gómez, subraya la existencia de importantes brechas en cuanto a la cualificación y la adecuación de las competencias a las demandas del mercado laboral. Durante la presentación, se destacó que, a pesar del crecimiento del empleo y la recuperación económica, aún es insuficiente la capacitación de una parte significativa de la población y la adaptación de la oferta educativa a las necesidades reales de las empresas.
Los participantes en el acto, que incluyeron a representantes de los agentes sociales, reafirmaron la importancia del diálogo social para mejorar la gestión del sistema formativo. En este contexto, Juan Carlos Tejeda, director de Formación de la CEOE, enfatizó que la formación debe considerarse una inversión estratégica para la competitividad empresarial. Asimismo, señaló que la falta de cualificación en determinadas áreas dificulta a las empresas la cobertura de puestos en sectores clave como la industria y la tecnología.
La Formación Profesional (FP) dual se erige como un elemento esencial, cumpliendo una función crucial para reducir el abandono escolar y proporcionar talento a las empresas. Aunque actualmente el modelo dual se está implementando, el informe indica que solo un 5% del alumnado total recibe esta formación, lo que pone de relieve un desafío en su despliegue completo.
El informe también hace un hincapié importante en la escasez de competencias laborales y las percepciones de los empresarios acerca del capital humano en la Unión Europea. Mientras que un 68% de las medianas empresas reportaron carencias en cualificación, el estudio alerta sobre la necesidad de mejorar la participación en formación permanente, que sigue lejos de los objetivos europeos.
Uno de los hallazgos más alarmantes es que, pese a un elevado número de fondos destinados a programas de formación, la ejecución real es solo del 56%, con muchas comunidades autónomas cayendo por debajo del 30%. Esta subejecución no solo pone en riesgo la formación de los trabajadores, sino que también afecta a la competitividad del sector productivo español.
El informe concluye señalando que, para enfrentar el «coste social de la no-formación», es crucial no solo aumentar la cantidad de formación sino también mejorar su calidad. Esto, según los expertos, debe traducirse en mayores niveles de competitividad, empleo de calidad y cohesión social.
El documento está disponible para su descarga en la página de la Fundación CIFE, donde se puede acceder a un análisis más detallado de la situación actual de la formación en España.





