En un reciente encuentro organizado por Underwater Gardens International, expertos han enfatizado la urgencia de avanzar hacia modelos de restauración a gran escala para abordar la degradación de los ecosistemas marinos. A pesar de su papel crucial en la regulación del clima, la generación de oxígeno y la absorción de dióxido de carbono, el océano ha sido históricamente un tema relegado en las discusiones ambientales, donde la atención se ha centrado principalmente en los ecosistemas terrestres.
Los especialistas han señalado que el modelo actual de protección es insuficiente frente al alarmante estado de deterioro de los océanos. Marc García-Durán, fundador de Underwater Gardens International, subrayó que «durante años hemos centrado nuestros esfuerzos en proteger el océano, pero hoy eso no basta. Necesitamos actuar para recuperar su funcionalidad».
Los indicadores del estado del océano son preocupantes. Problemas como la presión sobre ecosistemas como el Mediterráneo, la alteración de corrientes oceánicas y el aumento de eventos climáticos extremos son señales claras de cambios ya en marcha que afectarán el equilibrio global. Aunque existen compromisos internacionales, como el objetivo de proteger el 30 % de los océanos para el año 2030, persiste una brecha entre la ambición y su implementación efectiva. Purificació Canals, doctora en Biología, destaca que «nunca se ha tenido tanta información sobre el estado del océano, pero seguimos sin actuar a la escala necesaria».
La restauración de ecosistemas marinos se presenta como una solución indispensable para ir más allá de la protección pasiva. Se han comenzado a implementar iniciativas que demuestran la viabilidad de la restauración marina, especialmente en Europa, donde se están desarrollando nuevas soluciones. Sergio Rossi, coordinador del proyecto Ocean Citizen, advirtió que el desafío radica en transformar proyectos piloto en modelos sostenibles y replicables, y que el enfoque debería estar en la escalabilidad y la rapidez de estos esfuerzos.
Además de los aspectos ecológicos, la relación entre la sociedad y el océano se está reconociendo como un factor clave. Eduardo de la Hoz, experto en conservación marina, enfatiza que «no protegemos lo que no se siente como propio» y que recuperar esa conexión es fundamental para promover un cambio significativo.
El consenso entre los participantes del encuentro indica que el futuro del océano no solo depende de su protección, sino de la necesidad urgente de restaurarlo, un desafío que requerirá colaboración entre la ciencia, la política, la economía y la sociedad en su conjunto.


