Demasiadas bajas y pocos ánimos había en La Coruña como para remontar un 3-0 en contra, aunque estuviesen en Riazor, y es que a veces no valen con recurrir a la épica para ganar, hay que poner más, mucho más. Anoche el Deportivo de la Coruña se despidió de la Uefa por la puerta de atrás encajando en casa tres goles del Aalborg ante los que se vió incapaz de hacer nada.
Las importantes bajas eran de entrada un problema en el banquillo de Lotina, sin Mista y Riki, y para colmo de males Bodipo se lesionó al poco de comenzar el encuentro. En su lugar saldría Omar Bravo, al que le fue anulado un gol totalmente válido por supuesto fuera de juego. Era como un presagio de que la noche no iría bien.
Aún así Sergio encendió la chispa en las gradas con el primer gol que hacía soñar con una remontada posible, pero poco les duró el sueño porque minutos después los daneses marcaban de mano de Shelton que remató con la cabeza un saque de falta.
El segundo fue similar, pero esta vez desde un saque de esquina: lanzamiento, cabeceo en un jugador, cabeceo en otro, en este caso Johansson, y gol. Jugadas seguramente ensayadas.
El tercero provino de una contra, lanzamiento al portero que rechaza la pelota y sale disparada hacia Enevoldsen que la engancha para hacer un gol. Los locales pasaron de soñar en el minuto 38 a tener un marcador con tres goles en contra en el 45. Todo eso en la primera parte y por suerte en la segunda la sangría no se aumentó.
El deportivo de despide así de la Uefa y ahora deberá agarrarse a los puestos de liga para participar la próxima temporada en competiciones internacionales.
Deportivo de La Coruña: Aranzubia, De Guzmán (Pablo Álvarez), Zé Castro, Colottto, Piscu, Filipe Luis (Juanan), Sergio, Antonio Tomás, Valerón, Lafita y Bodipo (Omar Bravo).
Aalborg: Zaza, Bogelund, Wahler (Nielsen), Beauchamp, Jakobssen, Augustinussen, Johansson, Caca, Enedvolsen (Risgard), Due y Shelton (Curth).