A pesar de la inestabilidad política que atraviesa Venezuela, las Naciones Unidas y sus diversas agencias han intensificado su apoyo al pueblo venezolano, tanto dentro del país como en el resto de la región. El reciente episodio de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte del Ejército de Estados Unidos ha desatado una ola de atención mediática sobre un país que ya enfrentaba un colapso económico estructural, marcado por sanciones internacionales, inflación crónica y desastres climáticos como inundaciones y deslizamientos de tierra.
De acuerdo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, aproximadamente 7,9 millones de venezolanos, lo que representa más de una cuarta parte de la población del país, necesitan urgentemente asistencia humanitaria. En respuesta a la situación cada vez más volátil tras la operación militar estadounidense, los líderes de la ONU en Venezuela han declarado que están evaluando las circunstancias para proporcionar la ayuda necesaria.
La presencia de la ONU en Venezuela ha sido notable durante toda la crisis, con casi todas sus entidades activas en áreas críticas como la seguridad alimentaria, la salud, la igualdad de género y la educación. Organismos como el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de Población de las Naciones Unidas están llevando a cabo actividades esenciales que incluyen la distribución de alimentos y la atención sanitaria.
La situación de los derechos humanos también se ha convertido en un foco de preocupación para la ONU. La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha advertido sobre el aumento de la represión y la militarización en la sociedad venezolana. Recientemente, el Alto Comisionado Volker Türk señaló el deterioro del espacio cívico y la creciente violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos. Investigadores de la Misión Internacional Independiente de Investigación sobre Venezuela han indicado que la crisis actual no debe eclipsar las violaciones de derechos fundamentales documentadas previamente, como las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones forzadas.
La crisis de migración, que ha visto a millones de venezolanos abandonar su país en busca de condiciones más seguras y dignas, se ha prolongado durante años. Si bien la reciente captura de Maduro podría tener un impacto en esta situación, los datos recientes indican que una gran parte de los migrantes y refugiados vive en condiciones precarias, enfrentando trabajos informales y mal remunerados.
De acuerdo con ACNUR y la OIM, se ha implementado una respuesta coordinada en 17 países, alcanzando a más de 4,5 millones de venezolanos que ahora disfrutan de un estatus regular y acceso a servicios esenciales. Sin embargo, la limitada financiación disponible para el Plan de Respuesta Humanitaria —que solo recibió el 17% de los 600 millones de dólares necesarios en 2025— limita la capacidad de la ONU para ofrecer el apoyo necesario.
En medio de estas crisis, la ONU ha reafirmado su compromiso con el bienestar y la dignidad de los venezolanos, priorizando sus necesidades tanto dentro como fuera del país.
Fuente: ONU últimas noticias





