En el contexto del Día de la Madre, se celebra la vida y el amor incondicional, pero surge un importante tema que a menudo queda en la sombra: el proceso de recuperación tras el parto y su impacto en la intimidad de las mujeres. Un reciente estudio realizado por INTIMINA, que abarcó a 3.000 mujeres que han dado a luz en el último año en Reino Unido, Francia y España, revela que la transición hacia la maternidad puede ir acompañada de sentimientos de desconexión y presión.
El «año silencioso» de la maternidad es un término que describe la transformación que experimentan muchas mujeres, quienes se sienten más «madres» que «mujeres». Según el estudio, un 24,5 % de las encuestadas se identificó principalmente como madre, dejando en un segundo plano su propia identidad como mujer, cifra que alcanza un 27,9 % en España. Esta percepción se complica con la presión social y médica, pues un 17 % de las madres españolas reportan sentirse presionadas para retomar la intimidad en un plazo de seis semanas tras el parto, lo que resulta en un 17,7 % que se siente «desconectada» de su propio cuerpo.
Los cambios hormonales postparto también juegan un papel crucial. La Dra. Mercedes Herrero, ginecóloga, explica que luego del parto hay un descenso en las hormonas sexuales y un aumento de la prolactina, lo que puede llevar a una disminución en el deseo sexual y complicar la experiencia del orgasmo. “A los tres meses postparto, muchas mujeres suelen recuperar su capacidad orgásmica anterior”, aclara.
La presión para recuperar la intimidad no solo proviene de los estándares médicos. La encuesta revela que un 26,5 % de las participantes siente la presión derivada de las expectativas de su pareja y un 23,2 % menciona la influencia de las redes sociales que promueven una rápida recuperación. Estos datos reflejan la dificultad que enfrentar las mujeres cuando, a pesar de sentirse agotadas (36 % citan el cansancio extremo como la principal barrera), también cargan con la culpa por no cumplir con estas expectativas.
La comunicación en la pareja se convierte en otro aspecto crítico. A pesar de que más de un tercio de las mujeres aseguran ser completamente honestas sobre su vida sexual, una de cada cinco ha admitido «fingir» interés o deseo para evitar tensiones.
Sin embargo, el estudio también destaca aspectos positivos en la experiencia postparto. Un 31,3 % de las mujeres experimenta orgasmos más intensos, y cerca de la mitad afirma que su sexualidad se ha vuelto más consciente y programada. De hecho, un 34,7 % describe su actual sexualidad como un proceso de redescubrimiento del propio cuerpo.
Pilar Ruiz, responsable de Marketing y Comunicaciones de INTIMINA Iberia, hace hincapié en la importancia de romper el silencio que rodea el postparto. «El estándar de las ‘seis semanas’ es una construcción social que no respeta el ritmo real de las mujeres. Es fundamental que cada madre se sienta dueña de sus tiempos y que su bienestar y placer sean considerados parte fundamental de su recuperación integral».
La investigación, realizada por Censuswide, ofrece una mirada profunda sobre la complejidad de la maternidad y la necesidad de brindar apoyo y comprensión a las mujeres en su proceso de adaptación y redescubrimiento después del parto.

