En esta ocasión voy a hablar del señor Leonardo Piepoli, un trotamundos del ciclismo y que consiguió ganar este año la etapa que le hacía falta para completar el trio, es decir, ganar una etapa en las tres grandes vueltas, giro, tour y vuelta a España, pero no voy a alabarlo ni mucho menos a contar sus hazañas, ya que son muchas, sino que voy a criticar su gran «boca».
Cuando se dio el primer positivo del Tour a cargo del Triki Beltrán, uno de los que salió rápidamente a criticarlo y darle una «colleja» delante de los medios de comunicación fue el ciclista italiano, y es que ambos ciclistas se conocen mucho, puesto que son de la misma quinta y se han visto en más de una carrera, pero Piepoli ni corto ni perezoso comenzó a decir que «los tramposos tenían que paar por lo que habían echo», que sí a su edad es una pena verse envuelto en caso de dopaje y más comentarios que en este momento no me acuerdo.
Hay un dicho que dice que antes de hablar es mejor mirar uno sus defectos, y eso es lo que tenía que haber echo el italiano, y más que sabía que su compañero Riccó estaba bajo sospecha de dopaje, aunque la sorpresa ha sido cuando el Saunier Duval ha anunciado que expulsa a los dos italianos por «violar el código ético», eso significa que el ganador de Hautacam no está excesivamente limpio del todo, y sea el próximo positivo que vea la luz, una cosa curiosa cuando él abogaba por un Tour limpio en dopaje.