Parla fue escenario este jueves de una emotiva celebración del Corpus Christi, destacándose como uno de los pocos eventos de este tipo llevados a cabo recientemente en la Comunidad de Madrid, en un contexto donde la atención se desplaza hacia los actos relacionados con la histórica visita del Papa. El evento, presidido por Mons. José María Avendaño, Obispo Auxiliar de Getafe, reunió a cientos de alumnos, profesores y familias del Colegio Juan Pablo II, quienes acompañaron al Santísimo Sacramento en un recorrido que simbolizó una manifestación pública de fe que unió el colegio, la parroquia de San Francisco de Sales y la propia ciudad.
La jornada comenzó con una Santa Misa en las instalaciones del colegio, donde la comunidad educativa se reunió en un ambiente de solemnidad. Tras la celebración, el Santísimo Sacramento fue llevado en procesión por los pasillos del centro educativo, seguido por estudiantes de secundaria, docentes y familiares. Este gesto, marcado por momentos de recogimiento y oración, permitió a la comunidad experimentar la cercanía de la Eucaristía de manera tangible y significativa.
Al salir a las calles de Parla, los participantes se encontraron con una escena que cada vez es más inusual en la sociedad contemporánea: la presencia de cientos de jóvenes, con alegría y fervor, acompañando a Jesucristo en una manifestación de fe pública. El recorrido del evento tuvo paradas en altares improvisados a lo largo de la ruta, donde se realizaron breves momentos de adoración al Santísimo Sacramento. Allí, los asistentes, en un acto de profunda devoción, recibieron la bendición, transformando así las calles de Parla en un espacio de plegaria y espiritualidad.
Más allá de su significado religioso, la celebración fue una manifestación del enfoque educativo del Colegio Juan Pablo II, que busca no solo transmitir conocimientos académicos, sino también cultivar en sus alumnos una comprensión profunda del sentido de la vida y el compromiso con el bien común. En sus palabras, la enseñanza católica va más allá de las aulas, integrándose en la vida diaria y fomentando la naturalidad y alegría con la que se puede vivir la fe en la sociedad.
El Corpus Christi, que conmemora la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, ocupa un lugar central en el calendario litúrgico católico. La acción de sacar al Santísimo Sacramento a las calles no solo reafirma este dogma, sino que representa uno de los testimonios más destacados de la fe cristiana. La imagen de los alumnos caminando tras la custodia, en compañía de sus profesores y familiares, refleja una comunidad educativa que vive con orgullo su identidad católica y que se esfuerza por mantener una educación integral donde la fe, la cultura y la formación personal vayan de la mano.


