¿Os acordáis cuándo vuestra madre os mandaba a la tienda de la esquina a por azafrán? Seguro que por aquel entonces no sabíais que en vuestra mano llevabais la especia más cara del mundo. El azafrán se obtiene de una planta originaria de Asia. El complicado proceso de obtención de esta especia es la causa de su elevado precio. Os vamos a contar un poco su historia y uso para que a la hora de echarla a una paella seáis conscientes de su valor.

En España, fueron los árabes los que introdujeron su cultivo. Hacia el siglo VII, época de su llegada a la península, los árabes comenzaron a extender el cultivo de una serie de plantas propias de su territorio. La obtención del azafrán en tierras hispanas fue un éxito y su calidad y prestigio perduran hasta hoy.

¿Y en que parte de España se cultiva? Es habitual en tierras manchegas, existiendo incluso una denominación de origen que certifica la calidad del azafrán manchego. Se suele recoger a mediados de Octubre. Es en ese momento cuando se lleva a cabo el complicado proceso de manipulación de las plantas, que da como resultado la especia. Y es que son los estigmas y filamentos de la planta lo que interesa. Estos se tuestan, y si el proceso es adecuado se obtiene la preciada especia.

En determinadas recetas el uso del azafrán es imprescindible. Por ejemplo, la gallina en pepitoria o el risotto a la milanesa. Los cocineros expertos recomiendan usar solo tres o cuatro hebras. No te pases con el azafrán, porque además de ser muy caro tiene un aroma muy potente. Y por supuesto, el azafrán es el toque ideal para muchas paellas.

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¿Y su precio? El azafrán con denominación de origen de La Mancha está a 3.000 euros el kilo. Eso sí, el iraní es más económico, “solo” 1.000 euros.