El mercado laboral en España se encuentra en un momento decisivo a medida que entramos en 2026. A finales de 2025, aproximadamente 22,5 millones de personas estaban empleadas, según la Encuesta de Población Activa (EPA). En este entorno, las empresas compiten no solo en salarios, sino también en aspectos como la confianza y el bienestar de sus empleados, lo que ha llevado a una creciente importancia de la compensación flexible en las decisiones laborales.
Un reciente estudio de Coverflex revela que siete de cada diez empleados consideran que un paquete de beneficios flexible es un factor clave para decidir permanecer en sus empresas. Sin embargo, el contraste es notable, ya que más de la mitad de los trabajadores, concretamente el 54 %, aún no recibe este tipo de retribución. Esta cifra, aunque ha experimentado una ligera disminución en comparación con el año anterior, muestra que hay un amplio margen de mejora en este ámbito.
La investigación también pone de manifiesto que el tejido empresarial español, a primera vista equilibrado entre pequeñas, medianas y grandes empresas, esconde una realidad en la que seis de cada diez trabajadores se desempeñan en grandes corporaciones. Esta concentración en empresas más grandes puede influir en la experiencia laboral de los empleados, que suelen tener acceso a políticas de compensación más elaboradas.
La diversidad generacional también es un factor a considerar. Hoy en día, conviven cuatro generaciones en el mercado laboral español, cada una con diferentes expectativas y necesidades. Mientras que los más jóvenes buscan flexibilidad y desarrollo en entornos digitalizados, las generaciones mayores se han adaptado a modelos más rígidos y jerárquicos. Esta disparidad en las experiencias y percepciones sobre la compensación resalta la necesidad de ofrecer opciones personalizadas para captar y retener talento.
El modelo de trabajo también está en transformación. En 2026, el 68 % de los empleados trabajan en modalidad presencial, mientras que el trabajo híbrido gana terreno con un 27 %. La flexibilidad se ha convertido en un aspecto esencial para la mayoría, ya que el 78 % de los trabajadores señala que influye decisivamente en su decisión de permanecer en una empresa o considerar un cambio.
A medida que se implementa la Directiva Europea de Transparencia Retributiva, las compañías deben revisar cómo comunican información sobre salarios y beneficios. Sin embargo, solo el 17 % de los empleados afirma estar al tanto de estos cambios, lo que sugiere que las empresas deben mejorar en su comunicación sobre compensación y beneficios.
La adopción de beneficios flexibles sigue siendo desigual dentro del mercado laboral. Las empresas que operan con modelos híbridos o remotos tienden a ofrecer más opciones de compensación flexible que aquellas que son completamente presenciales. Además, los trabajadores muestran un creciente interés en beneficios que respondan a sus necesidades financieras y de bienestar, como los planes de ahorro y adelantos de nómina.
A pesar de que el panorama de la compensación está mejorando, con una valoración media del paquete de compensación alcanzando 6,9 sobre 10, solo el 13 % de los empleados considera que sus beneficios son muy flexibles, lo que indica que aún hay un camino por recorrer para personalizar la compensación.
La capacidad de las empresas para adaptarse a estas demandas y ofrecer un modelo de compensación que combine flexibilidad y transparencia será crucial para atraer y fidelizar a los empleados en un mercado laboral cada vez más competitivo y exigente.