La energía eólica, fundamental para la investigación española en la Antártida, se transforma en un recurso educativo gracias a la colaboración de Bornay Aerogeneradores. Esta empresa alicantina patrocina contenido en la plataforma Ambientech, diseñado para educar a estudiantes de Secundaria y Formación Profesional sobre cómo las energías renovables permiten la actividad científica en uno de los lugares más inhóspitos del planeta.
Los estudiantes podrán responder preguntas sobre la continuidad de la recolección de datos en bases científicas antárticas, incluso en ambientes tan extremos y solitarios, gracias al nuevo recurso educativo titulado «La Energía Eólica Llega a la Antártida». Esta iniciativa busca conectar a los jóvenes con conceptos de ciencia, sostenibilidad y tecnología a través de animaciones e historias reales. Ambientech, de acceso gratuito, se dedica a proporcionar una variedad de recursos educativos que fomentan la conciencia ambiental y el pensamiento crítico.
Este programa destaca la colaboración de Bornay con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha estado vigente desde los años 80, suministrando aerogeneradores de pequeña potencia a la Base Antártica Española Juan Carlos I, situada en la Isla Livingston. Estos equipos son esenciales para asegurar que el suministro energético continúe y que los instrumentos científicos sigan recopilando datos durante el riguroso invierno austral, lo que a su vez contribuye a disminuir el uso de diésel y las emisiones de CO₂, mitigando el riesgo de contaminación en un ecosistema tan delicado.
Juan de Dios Bornay, CEO de la empresa, subraya la importancia de emplear un caso práctico en lugar de uno teórico para ilustrar cómo la tecnología española ha contribuido al funcionamiento de infraestructuras científicas internacionales. La consistencia del trabajo de Bornay en la región refleja su compromiso hacia la sostenibilidad y la generación de energía limpia en áreas de difícil acceso.
Asimismo, el contenido educativo en cuestión no solo ilustra cómo se convierte el viento antártico en electricidad, sino que también comunica la importancia de la reducción del consumo de combustibles fósiles, enlazando temas de energía eólica, sostenibilidad y cambio climático que son fundamentales para el futuro.
Carolina Hernández, directora de comunicación de Bornay, añade que el proyecto está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. A través de su iniciativa, Bornay se compromete con varios ODS, incluyendo la educación de calidad y la acción por el clima, implementando innovaciones tecnológicas que podrían impactar positivamente en las generaciones futuras.


