Cuando parecía que esta edición de la Vuelta a España no iba a tener vencedor español, porque Purito Rodríguez no tenía las piernas para aguantar la montaño o Igor Antón no estaba físicamente bien, apareció Juanjo Cobo y revolucionó la ronda española.
El ciclista del Geox estuvo a la altura de todas las etapas, y eso que comenzó como gregario de sus compañeros Carlos Sastre o Dennis Menchov, pero el cántabro comenzó a encontrarse mejor y fue capaz de dejar a Nibali o Wiggins, máximos favoritos, cuando la carretera picaba hacía arriba, además, ha sabido luchar no sólo durante las etpaas de montaña, sino también las llanas, donde ha estado bien colocado para no sufrir ningún percance en carrera.
El Bisonte se vuelve a sentir ciclista a sus 30 años, y ahora sueña con repetir estos éxitos, porque cuando parecía que tenía que colgar la bicicleta al no poder aprovechar la oportunidad que le dio Eusebio Unzué en el Caisse D’Epargne, él ha resurgido.