Juan Goytisolo reconocido

Juan Goytisolo reconocido 5Juan Goytisolo es un autor necesario en nuestra literatura porque a lo largo de toda su trayectoria narrativa –en un sentido cronológico literario, se le incluye entre los escritores que en la década de los cincuenta tienen una preocupación fundamental en ofrecer en sus novelas una información veraz, objetiva y crítica de la realidad española- se aprecia un creciente interés de renovación y evolución tanto en el tratamiento de los elementos temáticos como en el de los aspectos formales y estilísticos.

Autor reconocido por sus comienzos es admirado por unos y odiado por otros; lo que le hace, si cabe, más interesante, como si se tratara de un personaje de su propia vida donde habitan contradicciones. De hecho en la mayor parte de sus entregas novelísticas- muy especialmente en Señas de identidad, Reivindicación del Conde don Julián o Juan sin tierra– ha rozado lo autobiográfico en algunos aspectos.

En el primer volumen de su autobiografía, Coto vedado (Barcelona, Seix Barral, 1985), pone de manifiesto, de una manera descarnada, vivencias personales de su infancia, juventud, exilio voluntario en París y el encuentro del sur de España como lugar utópico, sin faltarle referencias al contexto político tanto español como cubano.

En el segundo, En los reinos de taifa (Barcelona, Seix Barral, 1986), continúa el hilo confesional partiendo de su destierro voluntario a París, en 1956, con bocetos de sus relaciones con algunos escritores (Genet, Sartre, Simón de Beauvoir, Marguerite Duras, Faulker, Hemingway, Beckett, etc.), pasando por su vida con su compañera Monique Lange, hasta llegar a los ataques virulentos al comunismo de Cuba y la Unión Soviética o la revista Libre de la que había sido colaborador.

Juan Goytisolo se quita la careta en estas dos obras y con una valentía digna de encomio abre el telón del escenario de su vida -al menos lo que al escritor le interesa destacar- para mostrar intimidades para algunos inconfesables -la referida al sexo es, sobre todo, descarnada y detallada, como, por ejemplo, las relaciones sexuales que mantuvo de pequeño con su abuelo-, dando a estos relatos una contumaz arrogancia inigualable en la literatura confesional española de nuestros días.

Sus últimas décadas están íntimamente relacionadas con el mundo islámico. En el barrio parisino del Sentier aprende turco de la mano de un grupo de exiliados; conocerá más tarde la tradición literaria del Islam, convirtiéndose en su defensor.

Pendiente de la actualidad española y preocupado por los conflictos de otros países desde, su también exilio voluntario en Marrakech, ha sido criticado por la ferocidad de sus críticas o, como ahora, por aceptar premios o reconocimientos de un panorama cultural que dice detestar.

No obstante, el Ministerio de Cultura ha hecho justicia al galardonar con el premio Nacional de las Letras Españolas al escritor Juan Goytisolo, uno de los autores de más amplia trayectoria y de mayor calidad.

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