Ibrahimovic consiguió salir con una grandísima ovación, porque el delantero sueco abrió el marcado cuando más parecía que se iba a llegar al final del encuentro con empate a 0, además el cambio estaba preparado y era él el candidato a salir en lugar de Bojan Krkic, así que se fue por la puerta grande tras rematar el centro de Maxwell que ponía el 1-0 en el marcador, por cierto, la afición le despidió con los gritos de Ibra, Ibra.
El primer tiempo estuvo marcado por la gran salida al campo del Osasuna, se sentaron muy rápido, supongo que Camacho tuvo gran culpa de esto, e incluso se pudieron adelantar en el marcador, porque Valdosz se quedó solo ante Víctor Valdés, pero el portero catalán no permitió que el balón entrara, a partir de ese momento, el Barcelona reaccionó y acechó la portería de un gran Roberto, que envió varios balones al córner.
Tras el descanso Guardiola movió ficha, quitó del campo a Henry y metió a Pedrito, esto ayudó que tuviera más profundidad y movilidad el Barcelona, pero el balón no entró hasta que Ibrahimovic lo metió, después Bojan Krkic, que fue abrazado por el entrenador antes de entrar, puso el definitivo 2.0 en el marcador.