Perder el último Clásico ha hecho mucho daño en el vestuario del Real Madrid. Todavía colea la derrota por Chamartín y como consecuencia ha provocado la división del vestuario y ha puesto entredicho al mismísimo Mourinho, intocable hasta ahora.
En el primer entrenamiento tras el Clásico lo que iba a ser una charla normal y corriente postpartido, se convirtió en un intercambio de reproches entre Mourinho y jugadores, encabezados por el español Sergio Ramos. Según el diario Marca ésta se inició cuándo el míster delante de toda la plantilla, y mirando a Ramos, comenzó con el siguiente comentario: «Me habéis matado en la zona mixta», a lo que el sevillano respondió: «No, míster, usted ha leído sólo lo que pone en la prensa, no todo lo que dijimos».
Mourinho quiso seguir con la bronca y le dijo: «Claro, como los españoles habéis sido campeones del mundo y os protegen vuestros amigos de la prensa… Como al portero». Casillas, que estaba entrenando aparte con el entrenador de porteros, le contestó desde la portería: «Míster aquí las cosas se dicen a la cara».
Lejos de quedar el asunto ahí, Mou insiste y ahora culpa a Ramos del gol de Puyol: «¿Dónde estabas en el primer gol, Sergio?», «Marcando a Puyol» contestó el defensa. «Pues tenías que marcar a Puyol» le reprocho el portugués, «Puyol y Piqué estaban haciendo pantalla y decidimos cambiar los marcajes», argumento en su defensa Sergio Ramos.
Mourinho soltó tajantemente: «¿Qué pasa, que ahora juegas a ser entrenador?». Sergio Ramos no se mordió la lengua y le contestó con un tono bastante subido: «No, pero dependiendo de la situación del partido, hay veces que cambian los marcajes. Como usted nunca se ha vestido de corto, no sabe que a veces pasa eso». Ahí parece ser que se quedó el cruce de reproches.
El bando de los españoles, sobre todo los Campeones del Mundo, parece ser que están muy molestos con el doble rasero que tiene el técnico a la hora de juzgar a sus compatriotas y a ellos mismos. En el último partido defendió a Pepe, Carvalho y Cristiano, y con sus posteriores palabras, sin decirlo directamente, hizo referencia al mal juego de los españoles.