El destino, la suerte o la calidad de ambos equipos han querido que se vuelvan a enfrentar esta vez en la semifinales y Hiddink no quiere volver a perdonar. «Un equipo siempre quiere la revancha», ha dicho, y si no la quisiera sería para preocuparse.
El entrenador holandés es consciente de la calidad de la selección que entrena Luis Aragonés pero espera que el encuentro sea muy diferente al del día 10 de junio: «… España ha sacado el máximo, los 9 puntos en la primera fase, es un equipo hecho, con mucha experiencia, mientras que nosotros hemos reaccionado después de la derrota contra España y esperemos que el equipo reaccione aún mejor».