¡Qué suerte que ha tenido Lewis Hamilton!, pero hay que decir que es el nuevo campeón del mundo y justamente, porque ha sido el que más puntos ha sumado, por lo tanto el mejor, pero ayer se le volvió a juntar las estrellas y consiguió entrar en meta en quinta posición, último puesto que tenía que entrar, pero a falta de una vuelta estaba sexto, aunque según los miembros del equipo ellos confiaban en adelantar a Timo Glock, que andaba por delante con una ventaja de quince segundos y con ruedas de seco, y al estar el asfalto mojado sabían que podían darle caza, eso sí, se la dieron en la última curva, cuando todo el box de Ferrari estaba celebrando la victoria.
Fue un final de infarto, digno de una película, puesto que todo el mundo daba por hecho que Felipe Massa iba a ser el campeón del mundo, pero de repente apareció el monoplaza de Hamilton y entró en quinto lugar, cosa que dejó a muchos boquiabiertos y a otros con el champán en la mano, y es que la decepción era muy grande, ya que el inglés no es uno de los pilotos más queridos de la parrilla de salida.
Massa, que hizo lo que tenía que hacer, dedicó la victoria a todo Interlagos, ya que sabía que casi todas las personas habían vibrado con su actuación y que les tenían mucho cariño, es una lástima que el brasileño no consiguiera la victoria, por detrás de él quedó un sensacional Fernando Alonso, que siguió demostrando que porque es el mejor piloto en estas últimas ocho carreras y volvió a subir al podio por delante de Kimi Raikkonen, que tuvo varias vueltas la posibilidad de adelantar al español.
Una de las notas negativas fue la retirada de Coulthard, porque después de tantas carreras, se fue prácticamente sin tiempo para salir, ya que nada más comenzar el gran premio de Brasil se vio fuera de él, de todas formas todo lo que ha dado por la Fórmula 1 se queda ahí.