Un informe reciente ha revelado que la crisis del hambre aguda afecta a 266 millones de personas en 47 países, una cifra alarmante que se ha duplicado en la última década. En 2025, 35,5 millones de esos afectados eran niños, lo que pone de manifiesto la grave situación alimentaria a nivel global. Beth Bechdol, directora general adjunta de la Organización para la Alimentación y la Agricultura, subrayó que la inseguridad alimentaria aguda no solo no mejora, sino que se está volviendo más profunda y predecible. Más del 80% de las personas afectadas están en crisis prolongadas, con un aumento notable en países como Nigeria, la República Democrática del Congo y Sudán, donde se han declarado dos hambrunas simultáneas por primera vez en la historia del informe: una en Gaza y otra en partes de Sudán.
La preocupación se extiende a la infancia, ya que cerca de 10 millones de niños sufren desnutrición aguda en su forma más extrema, lo que multiplica por 12 el riesgo de muerte. Este aumento en la inseguridad alimentaria y el costo de la crisis en Oriente Medio, que ha encarecido la energía y los fertilizantes, amenaza la seguridad alimentaria en naciones importadoras.
Mientras tanto, la situación en Irán también es crítica. Christian Cortez, director regional adjunto de la Federación Internacional de la Cruz Roja, ha alertado sobre una grave crisis de suministros médicos, acentuada por la destrucción de instalaciones sanitarias, comerciales y educativas. La Media Luna Roja ha indicado que sus reservas de materias primas para filtros de diálisis se agotarán en breve, lo que pondría en riesgo la vida de miles de pacientes. La Cruz Roja ha lanzado un llamamiento de emergencia por 120 millones de dólares, pero la financiación hasta ahora ha sido insuficiente.
En Líbano, la Oficina de Derechos Humanos ha documentado ataques contra civiles, personal médico y periodistas, además de un desplazamiento masivo de personas. El asesinato de la periodista Amal Khalil, ocurrido durante un ataque aéreo, ha suscitado condenas generales y recordatorios sobre la protección que el derecho internacional otorga a estos grupos. Desde el inicio del conflicto, más de un millón de habitantes ha sido desplazado.
Por otro lado, el sistema de salud en Gaza está en crisis. Más de 1800 instalaciones se han visto dañadas o destruidas, con costos de reparación estimados en 1400 millones de dólares. La doctora Reinhilde Van de Weerdt, representante de la Organización Mundial de la Salud, ha instado a la protección del personal de salud y al ingreso de suministros esenciales, mientras que la evacuación de pacientes continúa enfrentando dificultades.
A medida que el mundo enfrenta estos desafíos, la Organización Meteorológica Mundial ha anunciado que El Niño podría desarrollarse a mediados de 2026, trayendo una gama de climas extremos que afectarán a diversas regiones del planeta. Este fenómeno, conocido por causar tanto inundaciones como sequías, puede influir en el clima global y complicar aún más la situación alimentaria y de salud en muchas de las áreas ya más vulnerables.
Fuente: ONU noticias Salud


