En abril de 2026, los precios de los combustibles y lubricantes para el transporte personal en la Unión Europea (UE) experimentaron un aumento notable del 20,8% en comparación con abril de 2025. Este incremento se produjo tras un aumento del 12,9% observado en marzo de 2026 respecto al mismo mes del año anterior. Hasta febrero de 2026, los precios habían mostrado una tendencia general a la baja en la mayoría de los países de la UE, lo que contrasta con el repentino aumento registrado en abril.
El aumento de los precios fue generalizado en todos los países de la UE durante el mes de abril, destacando que 15 naciones reportaron incrementos superiores al 20%. Luxemburgo lideró esta lista con un asombroso aumento del 33,8%, seguido de Francia y Suecia, que vieron incrementos del 29,3%. Otros países que también experimentaron aumentos significativos incluyen Letonia con un 28,1% y Bulgaria con un 27,8%. Por otro lado, algunos países como Hungría, Polonia e Italia reportaron los incrementos más bajos, con aumentos del 1,5%, 8,8% y 12,9% respectivamente.
Los precios de diésel y gasolina también reflejaron estas tendencias. En abril de 2026, los precios del diésel aumentaron un 33,7%, mientras que los de la gasolina subieron un 13,6% en comparación con abril de 2025. En marzo de 2026, el diésel había mostrado un aumento del 19,8% y la gasolina del 9,4%. En términos mensuales, entre marzo y abril de 2026, los consumidores de la UE enfrentaron un incremento del 7,9% en el diésel y del 2,4% en la gasolina.
A nivel nacional, los precios del diésel aumentaron en todos los países de la UE entre marzo y abril de 2026, con las mayores subidas registradas en Eslovenia (23,5%), Bulgaria (19,5%) y Chipre (18,0%). Por el contrario, Polonia, Rumanía y Bulgaria mostraron los incrementos más bajos, con aumentos de 1,9%, 2,3% y 2,6%, respectivamente.
En lo que respecta a los precios de la gasolina, 23 países de la UE reportaron aumentos que variaron entre 12,9% en Eslovenia y 1,3% en Irlanda. Sin embargo, algunos países como Rumanía, España y Polonia registraron descensos en los precios en abril en comparación con el mes anterior, con caídas de 1,2%, 4,6% y 6,1%, respectivamente.
Este panorama de incrementos generalizados en los precios de los combustibles sigue generando preocupación entre los consumidores europeos, que enfrentan un panorama de costos crecientes en sus gastos diarios. Las dinámicas de mercado y la fluctuación de precios plantean interrogantes sobre la estabilidad económica en la región y el impacto en la vida de los ciudadanos.


