Y todo esto, en casa de los galos. Así están las cosas en la selección francesa, que después de llegar con un entrenador totalmente nuevo y una selección llena de juventud y de gete nueva, parece no ser suficiente para salir del agujero.
La nueva Francia se mostró con grandes problemas para mantener la situación del partido, y mucho tuvo que hacer para contener a Bielorrusia, que como selección humilde que es acabó plantando cara a un grande como es Francia, pero un grande que a día de hoy, ha perdido todo su potencial.
Al final Bielorrusia rompió las tablas y se impuso con un gol de más en la recta final del partido, cuando el desgaste de los galos estaba ya prácticamente extendido en cada uno de sus jugadores. Por ahora, Francia sigue sumergida en su lucha personal, y por lo que parece aún le queda… bastante tiempo.
Vía: AS