En Brasil y en Argentina están viviendo un fin de ciclo, porque la eliminación tan temprana del mundial de Sudáfrica ha hecho que los seleccionadores renuncien a su puesto y ahora se piensa en sustitutos que cambien el estilo de juego del equipo, porque no han enamorado ni dentro ni fuera del campo.
Maradona estuvo elogiado en la primera fase, porque Argentina era el único combinado favorito, porque Holanda no entraba en la quiniela, que conseguía contar los partidos por victorias, por eso se pensaba que el Dios del fútbol podía llevar a los argentinos a ser campeones desde los banquillos, pero la boca perdía a este seleccionador, hasta el punto que se creció e hizo declaraciones fuera de tono, quizás por eso la goleada que le endosó Alemania le dolió en el orgullo personal y en la rueda de prensa abrió todas las puertas para su salida.
Por otro lado está Dunga, que venía con ganas después de ganar la Copa Confederaciones el verano anterior, con un juego rácano y sin jugadores imaginativos, tan solo Robinho ponía algo diferente en el campo, además con dos mediocentros defensivos, algo que no es normal en los brasileños, por eso el fin de ciclo de Dunga ha llegado a su fin, ahora hay que esperar quien ocupa su lugar.