Con el fin del verano, la piel puede presentar signos de fatiga, mostrando una apariencia opaca y con poros congestionados como consecuencia del sol, el calor y otras agresiones externas. Expertas en cosmetología coinciden en que incorporar agentes exfoliantes en el limpiador facial diario puede ser una estrategia efectiva para renovar la piel sin recurrir a métodos demasiado agresivos.
Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, destaca que durante las vacaciones es común notar una acumulación de células muertas en la piel. González sugiere que el uso de limpiadores faciales con propiedades exfoliantes es una forma sencilla de mejorar la textura de la piel gradualmente, una visión que comparte Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.
El uso de limpiadores que integran exfoliantes presenta múltiples beneficios en comparación con otros métodos. «Las mascarillas exfoliantes requieren un enfoque más cuidadoso ya que deben aplicarse, dejarse actuar, y se utilizan de forma menos frecuente», explica González. Por otro lado, la limpieza es un proceso que se realiza de manera habitual, tanto en la mañana como en la noche, lo que facilita la incorporación de este tipo de productos en la rutina diaria.
Los productos exfoliantes también han evolucionado. Irene Serrano señala que, al enjuagarse, el limpiador ofrece una exposición breve a los ácidos o enzimas exfoliantes, lo que resulta en una acción progresiva y menos agresiva comparada con sérums o tónicos.
El mercado cosmético ofrece opciones diversificadas según las necesidades individuales. Desde el limpiador PHA & Adzuki Fantasy de Byoode, que integra gluconolactona y ácido fítico, hasta el Daily Microfoliant de Dermalogica, formulado con ácido salicílico y avena coloidal, los consumidores tienen a su disposición productos como el Neuropeptide Pore-Refining & Resurfacing Cream Cleanser de Perricone MD y el Super Surface Radiance Cleanse de Medik8, que combinan diferentes tipos de ácidos para optimizar la renovación cutánea.
Finalmente, las expertas subrayan la importancia de un uso adecuado para obtener los mejores resultados sin causar irritación. «Incluso cuando los productos están diseñados para un uso frecuente, es recomendable comenzar aplicándolos dos o tres noches por semana y aumentar la frecuencia de acuerdo a la tolerancia de la piel», concluye Irene Serrano.


