Una quincena de expertos de Naciones Unidas han expresado su grave preocupación por el dramático aumento de los ataques contra civiles palestinos en el territorio ocupado durante el mes de julio. En un comunicado emitido el lunes, los expertos señalaron que, a pesar de que un alto el fuego ha estado vigente desde octubre de 2025, las fuerzas israelíes han matado a aproximadamente 160 palestinos en Gaza solo en julio, elevando el número total de muertos en la Franja desde entonces a más de 1200. Entre las víctimas se encuentran mujeres, niños, personas mayores y aquellos que buscaban refugio en tiendas de campaña, siguiendo directrices de seguridad que lamentablemente resultaron ineficaces.
Los especialistas denunciaron que la mayoría de los asesinatos han ocurrido en áreas de desplazamiento densamente pobladas, como Al-Mawasi, donde, según afirmaron, «ningún lugar en Gaza es seguro». Igualmente, enfatizaron que bloques residenciales enteros son evacuados justo antes de ser destruidos por ataques aéreos, intensificando la crisis de refugio. La estrategia de reconfiguración de Gaza a través del uso de la fuerza ha sido condenada por los expertos, quienes enfatizan que estas acciones resultan en un desplazamiento forzado de la población.
La situación humanitaria también se ve gravemente afectada. Los expertos señalaron que la comida no entra libremente en Gaza y que los productos que logran hacerlo son frecuentemente ultraprocesados, lo que no satisface las necesidades nutricionales de la población. La falta de acceso a tierras de cultivo y agua potable ha dejado a muchos palestinos incapaces de alimentarse de manera autosuficiente. Además, han advertido que la inseguridad alimentaria está contribuyendo a un incremento de la violencia de género y del matrimonio infantil.
En Cisjordania, incluidos los territorios de Jerusalén Este, se registraron al menos 14 muertes de palestinos en julio, la mayoría ocurridas en los últimos diez días. Estos decesos incluyen tragedias relacionadas con restricciones de movimiento, como la muerte de un bebé de cuatro meses y el aborto espontáneo de una mujer embarazada debido a la imposibilidad de acceder a servicios de emergencia.
Los expertos también manifestaron su consternación por el aumento del terror ejercido por colonos, que se evidenció en un ataque letal el 24 de julio en Tell, Nablus, donde cuatro hombres palestinos fueron asesinados. Esta violencia sistemática, que incluyó numerosos ataques en un único fin de semana, ha dejado comunidades enteras desplazadas y propiedades destruidas.
Además, advirtieron que el apoyo de ciertos estados a Israel, en términos políticos, militares y financieros, es una violación del derecho internacional, lo que erosiona el orden jurídico multilateral en medio de lo que consideran un genocidio y una campaña de limpieza étnica. En sus observaciones, los expertos recordaron que la Corte Internacional de Justicia ha declarado ilegal la presencia continuada de Israel en el territorio palestino ocupado y exigieron una terminación rápida de esta situación. Las implicaciones de la situación actual resaltan la necesidad urgente de una respuesta internacional adecuada para abordar esta crisis humanitaria y de derechos humanos.
Fuente: ONU últimas noticias


