Expertos de las Naciones Unidas han exigido a Estados Unidos que ponga fin a lo que han calificado como «asesinatos en el mar», tras reportar la muerte de al menos 223 personas en el último año a consecuencia de ataques aéreos estadounidenses contra embarcaciones en el Caribe y el océano Pacífico. De acuerdo con los especialistas, desde el 2 de septiembre de 2025, el Ejército de Estados Unidos ha llevado a cabo ataques en al menos 68 embarcaciones en aguas internacionales, resultando en la muerte de todos los ocupantes en la mayoría de los casos, y en otros, personas han quedado desaparecidas.
Washington ha justificado estas acciones alegando que las embarcaciones atacadas transportaban drogas en nombre de organizaciones designadas como terroristas por su legislación. No obstante, los expertos han rechazado esos argumentos legales, afirmando que estas muertes sistemáticas representan una grave vulneración del derecho a la vida.
Los expertos subrayan que el derecho internacional no permite que un gobierno actúe de tal forma con presuntos delincuentes solo porque se encuentren en el mar. Hicieron hincapié en que la lucha contra el narcotráfico debe considerarse como una cuestión de aplicación de la ley, no un conflicto armado, señalando que llamar «guerra» a estas acciones no las convierte realmente en un enfrentamiento militar. De hecho, sostuvieron que no hay un conflicto armado según el derecho internacional humanitario, ya que no existen enfrentamientos militares entre dos partes, lo que significa que Estados Unidos está llevando a cabo una serie de asesinatos sin base jurídica, lo que calificarían como ejecuciones extrajudiciales.
Además, el derecho internacional de los derechos humanos, que también rige las acciones en el mar, establece que el uso de la fuerza letal solo se justifica en defensa propia o de otros, y únicamente cuando sea estrictamente necesaria y proporcional a una amenaza inminente. Hasta la fecha, Los expertos indicaron que Estados Unidos no ha presentado evidencia de tal amenaza y que incluso las autoridades estadounidenses han reconocido que podrían haber optado por interceptar dichas embarcaciones sin recurrir a ataques aéreos.
Los especialistas también recalcaron que el derecho a la vida impone a los Estados la obligación de actuar rápidamente para buscar, rescatar y proporcionar asistencia médica a quienes resulten afectados por este tipo de operaciones. Desde el ámbito del derecho internacional marítimo, se han señalado que los ataques deberían ser enfocados a la aplicación de la ley en lugar de a acciones militares, sugiriendo que podrían constituir delitos contra la seguridad marítima.
Los expertos pidieron urgentes investigaciones independientes y transparentes sobre las violaciones del derecho a la vida, así como la rendición de cuentas para todos los implicados, incluidos los mandos militares y civiles responsables. También hicieron un llamado a garantizar derechos a las víctimas y sus familias, incluyendo una compensación por las pérdidas sufridas y la provisión de garantías de que estas situaciones no se repetirán.
Si bien reconocen que la violencia vinculada al narcotráfico es una amenaza a la seguridad y a la vida, han instado a que la respuesta enérgica debe respetar el marco del derecho internacional, promoviendo alternativas como el fortalecimiento de la cooperación judicial y policial, control de armas, y políticas de salud pública y educación para enfrentar este difícil problema.
Fuente: ONU últimas noticias


