El grupo de la muerte no ha sido tanto para Holanda, y es que la selección de Marco Van Basten se parecía cada día más a la orange que jugó él mismo al lado de Rijkaard y Gullit, ya que quieren el balón y se basa en la velocidad de sus extremos, además lo bueno que tienen es que muchos jugadores tienen gol, de hecho de los siete goles anotados en los dos partidos disputados, tan solo Sneijder ha conseguido hacer dos goles.
Ayer se dio buena cuenta que la generación francesa ha llegado a su tope, lástima que no fuera hace dos años en el mundial, sin Zidane no tienen una referencia para llegar los balones y cuando llegan Henry no es aquel delantero letal de hace unos años, además gente como Makelele llegan muy tarde a las jugadas, e incluso ayer no tenía que haber acabado el encuentro.
Holanda tan solo tardó nueve minutos en conseguirse adelantar en el marcador con un gol de Kuyt, y después de varias oportunidades de ambas selecciones, Van Persie consiguió anotar el segundo gol y el tercero obra de Robben, en esos instantes Francia soñó con una remontada apoteósica, pero tan el gol de Henry sirvió para maquillar el marcador, después Sneijder completó la goleada y firmó el pase a cuartos de final.