Muchos españoles sufren de vértigo a lo largo de su vida. Se trata de una sensación ilusoria de movimiento ya sea de nosotros mismos o de los objetos que nos rodean, acompañados en ocasiones de sudoración, nauseas y vómitos. En general, los vértigos suelen ser más frecuentes en mujeres en la madurez. GAES, compañía líder en corrección auditiva en España, nos explica los diferentes tipos de vértigos y nos propone una serie de consejos para cuidar tus oídos y evitar así esta patología.

Tipos de vértigos

Dentro de los diferentes tipos de vértigos que nos podemos encontrar, está el vértigo periférico que es el que se produce por lesión del laberinto u oído interno. Por otro lado tenemos el vértigo central, que se produce cuando la lesión está en el sistema nervioso central.

Muchas enfermedades del oído pueden producir vértigos en algún momento de su evolución como la otitis, un tapón de cerumen, la otosclerosis, etc. Pero existen otras enfermedades del oído interno en las que el vértigo es el síntoma fundamental, como son: la enfermedad de Ménière, el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) y la neuronitis vestibular.

Enfermedad de Ménière

Se trata de una enfermedad crónica del oído interno producida por un “hidrops endolinfático”, es decir, por un exceso de endolinfa, que es el líquido que rellena las cavidades del laberinto membranoso del oído interno. Los principales síntomas suelen ser:

  • Hipoacusia o pérdida auditiva de tipo perceptivo o neurosensorial fluctuante que empeora en las crisis y que suele afectar más a frecuencias graves. En estos casos la audiometría es fundamental.
  • Acúfenos: son casi constantes, aumentando cuando va a aparecer una crisis. Se acompañan de sensación de plenitud en el oído.
  • Vértigo recurrente: típicamente en crisis, giratorio, de días de duración, con nauseas y vómitos.
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Vértigo Paroxístico Benigno (VPPB)

Se define por la aparición de crisis de vértigo de escasa duración desencadenada por un cambio de posición. No suele durar mucho, desapareciendo de forma espontánea o tras modificar la postura por parte de quien lo padece.

La mayoría de expertos coinciden en afirmar que el VPPB es la causa más frecuente del vértigo. De hecho, representa el 35% de los vértigos de origen periférico, una cifra que asciende hasta el 50% si se tienen en cuenta las personas mayores de 60 años.

Neuronitis Vestibular

Se caracteriza por una crisis intensa y súbita de vértigo rotatorio, con grandes manifestaciones vegetativas y sin alteración de la audición ni acúfenos. Se produce por un fracaso súbito y completo de las funciones del laberinto posterior. A pesar de que se desconoce su origen, la teoría más aceptada es que se desencadena a raíz de una infección por un virus.

Decálogo para la prevención de vértigos

Con el fin de asegurarse de que todos disfrutemos de una vida sin vértigos periféricos, GAES da unos sencillos consejos:

  1. Evitar la aparición de otitis o tapones de cera. Intenta mantener las orejas limpias y secas, protegiéndolas del frío y las corrientes de aire.
  2. Realizar periódicamente revisiones auditivas.
  3. Apostar por una alimentación sana. Evita el tabaco y la cafeína.
  4. Mantén una buena postura corporal, evitando bajar la cabeza más allá de los hombros, estirar el cuello hacia arriba o realizar giros bruscos.
  5. Disminuir el consumo de los medicamentos ototóxicos, entre los que se encuentra el Ácido acetilsalicílico, ciertos fármacos diuréticos y algunos antiinflamatorios y antibióticos.